El Port de Barcelona es uno de los puntos estratégicos para la exportación española. El año pasado registró un beneficio neto de 53,7 millones de euros, lo que supone un crecimiento de las ganancias de un 8%. Pero, pese a los datos positivos, hay un aspecto que ha hecho que pierda el transporte de 10.000 contenedores anuales. 

Tal como avanza Crónica Global, la dirección de Altius, referente en el mercado español de la logística, descubrió que a causa de la demora en higienización del transporte de madera, los clientes chinos habían preferido ir al sur de Francia para comprar este tipo de materiales. Los muelles de Marsella y El Havre habían ideado una mejora que les permite ser más rápidos y contaminar menos en la desinfección. A diferencia de los otros puertos, los franceses utilizan un sistema basado en el calor que consigue acabar con todos los insectos y bichos que habitan bajo la corteza de la madera en crudo, sin dañarla. 

UNA ALTERNATIVA QUE ASEGURE EL POSICIONAMIENTO DEL PORT

Es por eso que Altius y la empresa catalana Dry Sist, del grupo Castañé, han trabajado conjuntamente para diseñar un sistema que permita eliminar los patógenos de las mercancías de una manera rápida y segura. A día de hoy es un proceso lento que utiliza sustancias agresivas y que dura dos o tres días hasta que termina su cometido (cada contenedor debe pasar un tiempo para completar la fumigación y ventilarse). 

El novedoso sistema de desinfección, que estará activo en abril, está inspirado en uno que ya utilizaba el grupo Castañé para el transporte porcino. Han adaptado la tecnología de eliminación de patógenos por calor para tratar contenedores que llegan a las 22 toneladas. Según Crónica Global los responsables del proyecto aseguran que el proceso es mejor que el francés, ya que funciona con Gas Natural Licuado en lugar de gasóleo. 

EFICIENCIA Y COMPROMISO CON EL MEDIO AMBIENTE

Para desarrollar esta nueva tecnología han trabajado con el Institute of Agrifood Research and Technology (IRTA) y la Universidad de Lleida. Las instituciones han ayudado a determinar cuánto tiempo deben someterse a las altas temperaturas las materias para que la desinfección sea correcta. Las primeras pruebas concluyen que con 60 minutos sería suficiente para desinfectar un contenedor, esto permitiría tratar unos 4.000 anuales si la maquina trabaja de lunes a viernes en dos turnos y 6.500 si también funciona los fines de semana. 

El plan estratégico implantará primero una maquina, y según el uso que se le de se ampliaría su numero para poder atender las necesidades de otras exportaciones. Este nuevo método no solo permitirá recuperar los 10.000 contenedores de madera que operan desde Francia, sino también conseguirán cumplir los requisitos sanitarios que pide la ONU para que no se transmita enfermedades de un país a otro.