Ámsterdam es una de las ciudades europeas más implicadas con el medio ambiente, sus ciudadanos suelen desplazarse en bicicleta por las calles y ahora podrán contribuir a mejorar el medio ambiente viviendo en ella. El canal lateral del río IJ, ubicado en el norte de Ámsterdam, cambiará en los próximos meses, porque a partir de 2020 se convertirá en un barrio flotante que ayudará a mejorar el medio ambiente. 

 

 

El nuevo vecindario flotante llamado Schoonschip formará parte del barrio industrial Buiksloterham y constará de un centro comunitario y 46 viviendas familiares que alojarán a más de un centenar de habitantes. A partir de 2020 será el vecindario flotante más sostenible de toda Europa, según sus promotores.

CASAS INTELIGENTES Y COMPROMETIDAS CON EL MEDIO AMBIENTE

Schoonschip tendrá 500 paneles solares que producirán electricidad y la almacenarán temporalmente en baterías situadas en las viviendas, mientras que el agua caliente para los grifos y las duchas, así como la temperatura necesaria para la calefacción, serán producidas por bombas de agua caliente, un sistema que genera calor extrayendo el calor del agua del canal y transportándolo hacia unas calderas que aprovechan la radiación solar térmica, añaden.

 

Render de una de las viviendas de Schoonschip
'Render' de una de las viviendas de Schoonschip 

 

Las 46 ‘casas de agua', que no estarán conectadas a la red de gas natural, tendrán paredes con materiales aislantes de alta eficiencia, e instalaciones para el reciclado del calor. Además estarán conectadas a una red inteligente comunal que permitirá intercambiar energía de manera eficiente entre todos los hogares. Una tercera parte del techo de las casas será verde, es decir que en dicha superficie los nuevos vecinos acuáticos podrán cultivar sus plantas y hierbas comestibles, señalan.

 

Schoonschip en construcción
Schoonschip en construcción

 

Las aguas residuales de las máquinas lavadoras y los retretes, serán tratadas por separado, y se contempla la posibilidad de entregarlas a la red de tratamiento reciclado de aguas de Ámsterdam, para su canalización a una biorrefinería donde podría ser fermentada y transformada en biocombustible.