Aumenta la presión contra el Ayuntamiento de Barcelona para impedir la apertura de dos clubes cannábicos en Les Corts y Gràcia. Los vecinos de varios bloques de edificios han unido sus esfuerzos con los inquilinos de un inmueble en Sarrià, que acoge una asociación de fumadores ya operativa, para trasladarle sus quejas a la Síndica de Greuges de Barcelona. 

En el número 67 de la calle Marquès de Sentmenat, Salvador Julve lidera la protesta vecinal contra la asociación de fumadores que quiere abrir en la zona. Los vecinos denuncian que a menos de 100 metros hay un centro de formación superior con estudiantes menores de edad. La existencia de un club de estas características, dicen, sería perjudicial para los alumnos. Julve también argumenta que cerca del local hay un comedor social donde acuden personas drogodependientes.

INFORME FAVORABLE

El pasado 23 de enero, Julve mantuvo una primera reunión con la Síndica de Greuges, Maria Assumpció Vilà i Planas, de la que salió satisfecho. En el encuentro, Vilà i Planas se comprometió a pedir al consistorio la modificación de la actual. El plan especial urbanístico exige que un club esté situado a un mínimo de 150 metros de una escuela, si se trata del casco antiguo, y de 100 metros en el resto de la ciudad.

Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona señalan que este local tiene un informe positivo y que cuenta con el permiso para operar como una asociación de fumadores de cannabis. Julve asegura que en local entra y sale gente y que registra más actividad que hace unas semanas. 

'ES UN PROBLEMA DE CIUDAD'

El próximo lunes 10 de febrero, Julve, acompañado de vecinos del número 476 de la calle Còrsega y del pasaje Marimón volverán a sentarse con la síndica para plantearles el problema. "Queremos trasladar la idea que esto no es solo un problema de Les Corts, sino de toda Barcelona", señala Julve. Los vecinos también piden a la Federació d'Associació de Veïns de Barcelona (FAVB) que les apoye. En la reunión del próximo lunes, asistirá un miembro de la FAVB, pero lo hará en calidad de observador.

En la calle Còrsega, los vecinos impiden desde hace semanas que la empresa encargada de gestionar el club cannábico pueda realizar las obras de la chimenea, un elemento indispensable que la ordenanza municipal determina para poder abrir un local de estas características. Los vecinos de esta calle aseguran que la empresa en cuestión, un fondo de inversiones de Panamá, les amenaza con denunciar a la comunidad.  

CRÍTICAS AL REGIDOR LES CORTS

Dos días antes de la reunión con la síndica, Julve se reunió con el regidor de Les Corts, Xavier Marcé. "Fuimos bien recibidos, pero durante la reunión notamos falta de interés por falta del regidor. Hubo muy poca empatía por su parte", reprocha el vecino sobre el encuentro. En el distrito, Hay varios clubes cannábicos, uno de ellos en la calle Caballero, a 60 metros de una escuela de los Maristas. En la calle Numància, otra asociación se ubica a 64 metros de un equipamiento del Hospotan Sant Joan de Déu.

REUNIONES CON PARTIDOS

Julve no pierde el tiempo y también ha conseguido que la mayoría de partidos escuchen sus reivindicaciones. De momento ha conseguido una reunión con ERC, PSC, Ciutadans y el PSC, partido en el gobierno municipal junto a Barcelona en Comú. 

El próximo 11 de febrero, los vecinos de Les Corts seguirán aumentando la presión al Ayuntamiento y expondrán su dura oposición al club cannábico en la Audiencia Público del distrito donde plantearán modificar la ordenanza para endurecer las condiciones de apertura de estos centros. Allí, enfrente, el regidor deberá escuchar, de nuevo, sus protestas.

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