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Con medio año de retraso sobre el último calendario previsto, los Mossos d'Esquadra ya pueden usar las pistolas Taser. Sin embargo, por ahora solo en la demarcación de Girona. Se trata de un arma eléctrica muy polémica. La persona sobre la que se dispara recibe una descarga 50.000 voltios, que sufre una paralización muscular general y acaba cayendo al suelo. Obligatoriamente, el uso de las Taser irá acompañado de una videocámara, instalada en la armilla del policía, y de un desfibrilador. 

La implantación de las pistolas Taser se hace en las comisarías de Girona, Blanes, Figueres y al Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) de la provincia de Girona, que lleva a cabo labores de seguridad ciudadana. En Barcelona, las Taser se empezarán a utilizar a partir del 15 de agosto, si no se producen nuevos retrasos. La previsión anterior era que los agentes tuvieran las pistolas el pasado abril. Los Mossos han comprado 134 unidades de pistolas Taser, pero por ahora sólo se utilizarán cinco. A partir del 9 de julio, se iniciará el despliegue al resto de Catalunya. En todo el territorio se usarán 120 Taser.

La pistola, junto a la cámara y el desfibrilador, la llevará siempre el jefe de turno de cada comisaría, que es el responsable de seguridad ciudadana. La cámara se activará cuando se desenfunde la pistola eléctrica, que es de color amarillo, para que se pueda distinguir fácilmente de las pistolas de fuego. Las Taser se pueden disparar a 7,5 metros, aunque la distancia idónea es entre tres y cinco metros. Alrededor de unos 1.400 agentes de la policía autonómica ha recibido una formación específica y exhaustiva para el uso de este arma. Su uso está pensado para evitar agresiones a terceros o suicidios.

PUEDEN MATAR

Según el intendente Josep Antoni Saumell, la descarga es de 50.000 voltios, aunque con bajos imperios, "inferiores a los de las luces de un árbol de Navidad". La descarga provoca un gran calambre en todo el cuerpo y la persona acaba en el suelo. El disparo está limitado a cinco segundos, pero el agente puede repetir nuevas descargas si lo considera necesario. Las Taser no son armas letales, pero pueden matar. Sólo en Estados Unidos, entre 2001 y 2015, murieron 500 personas por el uso de este arma. Uno de los muertos, tristemente célebre, fue el exfutbolista de la Real Sociedad, Dalian Atkinson, tras ser disparado por la policía en agosto del 2016 en Telford, junto a la casa de su padre.

Entre los daños que las Taser pueden ocasionar figuran quemaduras en la piel, paralización de los músculos, lesiones cerebrales (si el disparo es contra la cabeza), abortos (en el caso de mujeres embarazadas que reciban el disparo en el abdomen) y problemas cardiovasculares. El síndic de greuges de Catalunya, Rafael Ribó, ha cuestionado las Taser en innombrables ocasiones porque suponen un alto riesgo para las personas. Ya en 2016, el síndic recomendó suspender su uso hasta que el Parlament debatiera su utilización. El síndic discrepa que se puedan utilizar contra personas vulnerables, como mujeres embarazadas, enfermos mentales o personas que tengan alteradas sus capacidades por la bebida o las drogas.

El director general de policía, Andreu Joan Martínez, ha subrayado en la presentación de las Taser en Girona que con el uso de este arma por parte de los Mossos, la policía autonómica se iguala a otros cuerpos europeos. En España, por ahora, únicamente utilizan las Taser algunas policías locales. Distintos sindicatos y el PP han reclamado dotar con Taser a la Guàrdia Urbana, pero el gobierno de Ada Colau no está por la labor.

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