La nueva estación de metro que llevará el nombre del exministro socialista Ernest Lluch habrá costado cuando se ponga en funcionamiento en agosto de 2021, al menos, 72 millones de euros. La Generalitat de Catalunya ha anunciado una inversión de 15 millones que se sumarán a otros 57 que costaron los trabajos entre 2008 y 2012. Las obras se han retomado este año tras siete años paradas por la crisis.

Este viernes, el conseller de Territori y Sostenibilitat, Damià Calvet; la alcaldesa de Hospitalet, Núria Marín; la teniente de alcalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, Janet Sanz, y la nueva regidora de Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona, Rosa Alarcón, han hecho una visita de obras con los periodistas en la estación. Según Calvet, la nueva estación dará servicio, cuando se ponga en funcionamiento, a unas 15.000 personas.

CORTE DE LA L5 EN AGOSTO

Una parte de los trabajos que quedan por acabar es la arquitectura interior de la parada, las instalaciones -lo que incluye las escaleras mecánicas y barandillas- y el acondicionamiento interior. También está previsto llevar a cabo las construcciones auxiliares de la nueva estación, un nuevo pozo de ventilación y una serie de actuaciones de refuerzo y drenaje de la infraestructura. 

Sin embargo, este mes de agosto los trabajos obligarán a cortar la L5 del metro entre las estaciones de Collblanc y Can Vidalet del 29 de julio al 1 de septiembre. Ambas paradas sí que estarán cubiertas por un bus lanzadera con el mismo horario del metro, aunque desde TMB se recomienda también utilizar Cercanías para llegar hasta Cornellà, y propone usar el tranvía desde Can Rigalt hasta la estación de Ernest Lluch para desplazarse entre las estaciones de metro cerradas.

El pasado septiembre, el todavía concejal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, denunció que las obras llevaban por aquel entonces seis años paradas. "La estación de Ernest Lluch se ha convertido en una estación fantasma, después de 57 millones de euros de inversión y seis años paralizada. Reclamo al Govern acabar los accesos para su entrada en servicio", escribió Fernández en las redes sociales.

Cuando la estación se ponga en marcha dentro de dos años -si, finalmente, el calendario se cumple-, la parada funcionará también como intercambiador de transporte con los buses que pasan por la Carretera de Collblanc y con las líneas del tranvía T1, T2 y T3. Un 15% de los viajeros se calcula que será para tomar el tranvía.