Barcelona se está volcando en estas autonómicas tan especiales, marcadas por el procés independentista y la aplicación del 155. A las seis de la tarde, la participación en la ciudad era del 69,07%, más de seis puntos por encima de las elecciones del 2015 cuando, a la misma hora, había votado el 62,60% del censo.

Los distritos más movilizados a media tarde eran los de la zona alta, Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi. En ambas zonas, tradicionalmente de voto de derechas catalán o español, la participación superaba el 73% a las seis de la tarde. En Les Corts habían votado el 73,79% (el 66,65% en 2015), y en Sarrià-Sant Gervasi, el 73,75% (el 65,93% hace dos años).

GRÀCIA, EN TERCER LUGAR

A estos distritos les siguen los de Gràcia, que suele votar independentismo, y el Eixample. En Gràcia, a media tarde, había votado el 70,87% del censo (el 65,34% en 2015), y en el Eixample, el 70,85% (el 64,52% en los anteriores comicios).

En Sant Andreu, la participación era notable, seis puntos por encima del 2015. A las seis había votado el 69,92% (el 63,90% en 2015), un porcentaje muy similar al de Sant-Martí, con un 69,60%, seis puntos más que hace dos años, con el 62,90%. En Horta-Guinardó se había movilizado el 68,27% del censo frente al 62,31% de los anteriores comicios autonómicos. 

Los distritos con menos votantes, aunque muy por encima del 2015, eran Sants-Montjuïc, Nou Barris y Ciutat Vella. En Sants, la participación se situaba en el 66,71% (el 60,32% en 2015); en Nou Barris votaba el 64,95% (frente al 59,03% de hace dos años), y en Ciutat Vella, el distrito con menor participación, votaba el 57,22% del censo. En 2015, la participación fue del 49,67%. Es un distrito con muycha población extranjera.