Nuevo caso de supuesta irregularidad en una concesión del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). La Autoridad Catalana de la Competencia (Acco) acaba de iniciar una investigación para saber si Tusgsal, Moventia y Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) vulneraron la normativa del mercado con el actual contrato del Aerobús, adjudicado en 2008 y en vigor por una prórroga. El expediente se suma a otro procedimiento abierto por presunta colusión que atañe al nuevo contrato, ahora suspendido.

Crónica Global señala que fuentes del mercado han admitido que la incoación de un nuevo expediente a Tusgsal y Transports Ciutat Comtal (empresa mixta formada por la privada Moventia y la pública TMB) se basa en los presuntos indicios de que alcanzaron un pacto con el fin de "eliminar la competencia" para hacerse con este servicio.

LA ACCO VE CASO

Además, según la Acco, "existen indicios racionales de la comisión por parte de las partes presuntamente responsables". Dicha conducta supondría una vulneración de la Ley de Defensa de la Competencia (LDC) en su artículo 1. El inicio de la instrucción del expediente sancionador no presupone culpabilidad de las partes, según subraya Competencia.

Consultado por el citado medio catalán, fuentes del Área Metropolitana indican que si bien es "posible" que la Acco haya abierto expediente sancionador, estas pesquisas "se circunscribirían a las empresas privadas y en ningún caso a la Administración".

EL MERCADO, MUY CRÍTICO

Los mismos interlocutores del mercado muestran una visión más crítica. "El expediente se abre por un presunto acuerdo entre firmas para acudir al concurso que se realizó en 2008 para adjudicar el Aerobús y que ganó Tusgsal", apuntan.

Esto significa que el inicio de las pesquisas ha coincidido en el tiempo con la salida del expresidente de Tusgsal, Justo Alarcón. "Se comenta que hay posibles papeles de ese presunto acuerdo. Podrían estar incluso firmados por ambas partes", indican.

Exista o no documentación, directivos del mercado del transporte colectivo recuerdan que, poco después de la victoria de Tusgsal en esa adjudicación, ésta creó la sociedad Serveis Generals de Mobilitat i Transports (SGMT) y vendió el 49% a TCC. "Y no a tarifa de mercado, solo hay que consultar el precio. O había acuerdo previo o compromiso posterior", mantienen.

LA CREDIBILIDAD EN ENTREDICHO

El hecho es que el nuevo expediente sancionador abierto por Competencia a las actuales empresas concesionarias del Aerobús supone un nuevo torpedo a la credibilidad de este servicio y, de paso, a la seguridad jurídica del concurso público.

Cabe recordar que ya hay un procedimiento abierto por la Acco ante posibles indicios de un acuerdo ilegal entre empresas con respecto al nuevo contrato del bus lanzadera entre el centro de Barcelona y el aeropuerto de El Prat.

Estas pesquisas conciernen a Tusgsal y TCC (Moventia y TMB), pero también a la consultora Cinesi y a la empresa alicantina Vectalia. Es especialmente grave que una de las empresas investigadas, TMB, es una compañía pública participada por la misma Área Metropolitana de Barcelona que licita la contrata afectada.

SI SE CONFIRMA, ES MUY GRAVE

Si la Acco determina, algo que no presupone el inicio de un expediente y la incoación del otro, que ha habido irregularidades en el Aerobús desde 2008, significaría que una suerte de cártel de empresas ha operado el servicio durante 12 años.

Tampoco resulta una cuestión menor que las firmas investigadas mantienen la operación del servicio gracias a una prórroga. La nueva adjudicación se tuvo que parar porque había indicios de mala praxis de los actuales adjudicatarios.