El Hivernacle, en el parque de la Ciutadella, se cae a trozos. Lo explicaba Metrópoli Abierta en febrero de 2020. El espacio, que forma parte del catálogo patrimonial de la ciudad, lleva casi 15 años clausurado y no parece que se haga mantenimiento alguno. Ahora, además, el edificio está tomado por personas sintecho -que deberían recibir una urgente atención social- que han entrado en él para resguardarse de las bajas temperaturas. No es la primera vez que dentro duermen ciudadanos sinhogar o, incluso, menores extranjeros no acompañados, como explicó este medio en verano. En el Hivernacle se citan dos problemas muy presentes en Barcelona: el deterioro del patrimonio histórico y un preocupante número de personas sintecho en la calles de la ciudad. Más de 1.200, según Arrels Fundació.

Este jueves por la mañana, dentro del Hivernacle, dormían al menos tres personas. El interior está totalmente dejado, lleno de suciedad y colchones, y con varios cristales rotos. Para acceder, estas personas han saltado la valla de hierro de la entrada y, posteriormente, han forzado la puerta del inmueble, si es que antes no estaba rota ya. El Hivernacle fue levantado por el arquitecto Josep Amargós para la Exposición Universal de 1888. Fue construido cuatro años antes para el cultivo y exposición de plantas tropicales. Es un Bien Cultural de Interés Local

Dos sintecho, en el interior del Hivernacle / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Dos sintecho, en el interior del Hivernacle / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

DOS SINTECHO MUERTOS

Los sintechos del Hivernacle no son los únicos que hay en el parque de la Ciutadella. Un paseo por el histórico recinto, que se clausura por las noches, permite ver a otros ciudadanos sin hogar -hasta cuatro- de edad avanzada bebiendo en un banco, cerca del mamut. Un trabajador del parque explica que durante tres meses ha habido varias tiendas de campaña plantadas con gente viviendo en ellas, pero este jueves por la mañana no quedaba rastro de ellas. Uno de los dos sintecho muertos el lunes en Barcelona durante la ola de frío fue localizado en la Ciutadella. Ambos tenían 37 y 32 años, respectivamente, y eran marroquíes.

El Hivernacle bajó la persiana en 2006. Antes de su cierre funcionó como restaurante. Desde entonces, solo ha abierto para alguna ocasión especial. En la última década, el Ayuntamiento ha llevado a cabo distintas obras y se ha gastado al menos 1,8 millones de euros. Las últimas reformas que se anunciaron fueron a finales de 2015. Tenían que durar ocho meses y finalizar en verano de 2016. Pero la reforma se paralizó porque la empresa que tenía que hacer los trabajos entró en concurso de acreedores.

LARGO DETERIORO

En marzo de 2019, antes de las elecciones municipales, la comisión de Urbanismo, Ecología y Movilidad aprobó retomar con urgencia los trabajos de rehabilitación, pero casi dos años después, el inmueble sigue totalmente abandonado, oxidado y con las paredes desconchadas. En febrero del año pasado, las fuentes municipales consultadas explicaron que se estaba en fase de redacción del proyecto de restauración, pero no facilitaron ninguna fecha concreta para el inicio de los trabajos.

Ahora, el Ayuntamiento dice que las obras de reforma dependen de la existencia de presupuesto. Fuentes municipales aseguran que el nuevo proyecto ejecutivo ya está listo. Los trabajos que se harán incluirán intervenciones estructurales de consolidación del edificio y la recuperación de las ventanas y puertas ornamentales, entre otras actuaciones.  ​

Una de las puertas del Hivernacle, medio abierta / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Una de las puertas del Hivernacle, medio abierta / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

REVISIÓN DE LOS PROTOCOLOS DE ATENCIÓN

El grupo municipal de Ciutadans hace años que pide un plan de rehabilitación "para aquellos edificios y equipamientos culturales que lo necesiten. Muchos de ellos están degradados, entre ellos el Hivernacle, que lleva años pendiente de una reforma integral", recuerda la regidora Marilén Barceló. "El abandono hace que cada vez se encuentren en peor estado, lo que es negativo para la cultura y para la imagen de la ciudad", añade la edil naranja.

Sobre la presencia de personas sintecho, Barceló considera que el deterioro del Hivernacle puede suponer un riesgo para esta gente. "Todo los edificios que necesitan obras, hasta que no estén rehabilitados, no deben ser accesibles", subraya. Ante el aumento de personas que duermen en las calles de la ciudad, Ciudatans ha solicitado "una revisión del protocolo de actuación a las personas sin hogar, el aumento de plazas y de programas de colaboración público-privada para garantizar la atención individual y que puedan realizar programas de inserción".

El acceso principal al Hivernacle, totalmente descuidado / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
El acceso principal al Hivernacle, totalmente descuidado / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

45 MILLONES DE INVERSIÓN

Según el Ayuntamiento de Barcelona, el pasado sábado, 9 de enero, la ciudad disponía de 2.900 plazas para atención de personas sintecho [ver aquí la nota de prensa municipal]. A las 2.700 que ya funcionan habitualmente desde el inicio de la pandemia se sumaron el pasado noviembre otro centenar en dos equipamientos extraordinarios puestos en marcha para la Operación frío que en el último mes y medio ha ofrecido alojamiento de emergencia a 360 hombres y 34 mujeres. A estas plazas, el Ayuntamiento ha añadido recientemente otro centenar largo en un pabellón de Fira de Barcelona. Las fuentes municipales consultadas no han aportado ningún dato sobre los sintecho del Hivernacle ni si se les ha ofrecido ayuda.

Entre marzo y octubre de 2020, el consistorio asegura haber atendido a 1.522 sintechos en dispositivos de emergencia y dice que en el último recuento de ciudadanos que pernoctan en la calle -hecho en otoño- se detectaron a 982 hombres y mujeres durmiendo en la vía pública, la cifra más baja de los tres últimos años a las puertas del invierno. Para el Ayuntamiento, la labor preventiva realizada ha contenido el sinhogarismo en Barcelona. La inversión municipal para la atención de estas personas es de 45 millones de euros en 2020. 

El Hivernacle, oxidado y con las paredes desconchadas / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA  
El Hivernacle, oxidado y con las paredes desconchadas / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

1.239 PERSONAS AL RASO, SEGÚN ARRELS

Los datos de Arrels Fundació, una de las entidades más importantes en la atención de los sintechos en Barcelona, no son tan optimistas como los del Ayuntamiento. El pasado mes de mayo, durante el último recuento realizado por la entidad, se contabilizaron 1.239 personas al raso. Según Arrels, la cifra de sintecho en la calle es la más alta desde 2008. A estos números, la fundación añade otros 2.171 sinhogar que viven en recursos públicos y privados y otros 836 que pernoctan en asentamientos. El Ayuntamiento rebaja el número de gente que hay en asentamientos a cerca de 400.   

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