Las curvas pueden ser más peligrosas de lo que aparentan ser a simple vista. Así lo ha vivido en primera persona un "conductor inexperto contratado este verano" por Transports Metropolitans de Barcelona (TMB). El accidente se ha ocasionado al desplazarse por la zona de Roquetes con un autobús público en el que había pasajeros dentro.

Según ha podido saber Metrópoli Abierta, el choque se ha producido este jueves por la mañana, sobre las 13.15 horas, en un vehículo de la línea 11 con calca 5404. Al parecer, el conductor cumplía con su recorrido por la calle Aiguablava, sin embargo, en lugar de girar en vía Favència se ha desplazado por las Torres.

Ha sido entonces cuando se ha dado cuenta de que las calles se estrechaban y las curvas se pronunciaban. Con precaución, el conductor novel ha disminuido la velocidad y ha tratado de ir avanzando a trompicones hasta que al final ha quedado parado en la confluencia entre las calles Vidal i Guasch con Jaume Pinent.

DESPERFECTOS EN EL MOBILIARIO URBANO

Afortunadamente, no se ha tenido que lamentar ningún tipo de daño físico, aunque el mobiliario urbano y el propio vehículo sí que han sufrido desperfectos. Tal como se puede apreciar en el vídeo al que ha tenido acceso este medio, se ha llevado por delante algunas pilonas de hierro y una farola, que –además– ha aplastado sin darse cuenta en ese momento.

Imagen del mobiliario dañado en Roquetes por el autobús de TMB / MA
Imagen del mobiliario dañado en Roquetes por el autobús de TMB / MA

Tras el estruendo, varios vecinos han asomado la cabeza por la ventana y las palomas han salido volando despavoridas. Después del incidente, el conductor ha sido sometido a una prueba de alcoholemia que ha dado negativa. Todo ha quedado en un susto.