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Una escena insólita. Decenas de vecinos de la Verneda i la Pau han salido a la calle armados con sus cazuelas este sábado, como en otras ocasiones, para protestar contra la inseguridad. Lo han hecho mientras agentes de la Guardia Urbana intervenían en el local de la Rambla Prim, 224, presuntamente okupado. “Estamos hartos”, claman los vecinos desde la otra acera. La llegada de varias dotaciones de furgonetas de la policía se ha debido a una pelea originada justamente en este punto. Momentos más tarde han celebrado la detención de una de las personas que vivía en el local. 

Los barceloneses que habitan en el barrio de la Verneda son testigos directos del incremento diario de los hechos delictivos en la zona. Una de las residentes, Cristina Faneca, asegura que "la gente tiene miedo por la calle", así como que ya es algo frecuente que entren a "robar en las tiendas y revienten coches", tal como explicaba este medio.

EN GUARDIA POR LAS OKUPACIONES

Respecto a la problemática de las okupaciones, los vecinos de la Rambla Prim continúan en guardia para evitarlas, especialmente en el número 240, donde se turnan para asegurar la vigilancia durante las 24 horas del día.

“El regidor del Ayuntamiento (David Escudé) y el jefe de la Urbana han venido asegurando que intentarán poner soluciones por todos los medios”, indicaba Faneca. Pese a ello, afirma que los vecinos no bajan la guardia, porque tienen que “ver hechos, no buenas palabras”.