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La Universitat de Barcelona forma, desde el pasado mes de noviembre, a la Guàrdia Urbana de Barcelona en materia de policía de proximidad, al mismo tiempo que diseña un sistema de gestión de la información para la policía de barrio, siguiendo la metodología S.A.R.A. de resolución de problemas de seguridad y convivencia.

Esta metodología utiliza datos policiales, de estudios sobre la materia y de investigación sobre el terreno para dar con las causas y condiciones que permiten la emergencia de problemas criminales y su reproducción en el tiempo. Sistemas similares se han puesto en marcha hace años en grandes ciudades de Latinoamérica y su nombre es el acrónimo de su nombre en inglés: Scaning, Analysis, Response & Assessment.

MÉTODO DE PREVENCIÓN

En resumen, lo que trata este método de prevención de la delincuencia es identificar “aquellos hechos delictivos recurrentes que concitan alta preocupación entre los ciudadanos”. A continuación, se identifican las consecuencias, efectos e impactos que tienen para la comunidad. Luego, se identifican los patrones de concentración territorial y se priorizan los problemas, para acabar determinando la frecuencia, duración, magnitud e intensidad de esos problemas.

Una vez identificados los problemas, se ha de proceder a un análisis para identificar los datos a gestionar, identificar los recursos para solucionarlo y desarrollar una hipótesis de trabajo. Tras el diagnóstico, los responsables municipales han de evaluar cuestiones como las circunstancias que facilitan la actividad delictiva, el resultado de las soluciones empleadas hasta el momento, las resoluciones judiciales sobre el problema o las medidas tomadas en otros lugares. Con todo ello, se diseña un plan de acción, se definen los objetivos del plan de respuesta y se ejecutan las actividades para acabar con el problema.

CÁMARAS EN EL PECHO

Entre las soluciones que se apuntan, figuran el aumento de detenciones “mejorando la focalización o dotando de tecnología a los procesos policiales”. En este ámbito se ubican las 12 cámaras instaladas en el pecho de agentes de la Guàrdia Urbana, que comenzaron a funcionar este lunes.

Esta metodología tiene un fin esencial: disuadir al delincuente de sus acciones. No se trata sólo de incrementar las condiciones de vigilancia “natural”, como implantar más puntos luminosos, sino de “convencerle” a través de otros elementos, como cámaras de vídeo, alarmas, detectores de movimiento o similares.

Se trata, en definitivo, de un método en cuatro fases: diagnóstico, análisis, respuesta y evaluación (después de la aplicación del plan, se han de observar los efectos en base al monitoreo y registro de los problemas, los resultados obtenidos y encuestas entre la comunidad. Según sus defensores, esta metodología tiene como objetivo resolver los “problemas de delincuencia” pero desbordando las “lógicas inorgánicas, reactivas y lineales” llevadas a la práctica tradicionalmente. Para ello, es primordial “formar capital humano en estas lógicas de trabajo y desarrollar coordinaciones con otros actores”, incardinados en la sociedad.

133.000 EUROS DE COSTE

La formación de los agentes que imparte la Universitat de Barcelona costará a las arcas públicas un total de 133.380,77 euros y durará hasta el 31 de diciembre del 2019. Según un informe del Ayuntamiento sobre la necesidad de esta formación, la prestación está orientada a conseguir “dotarse de un sistema de gestión de información que pueda servir para la tarea de prevención y resolución de problemas encargada a los equipos de policía de barrio”, así como a “definir un modelo de formación en seguridad pública y ciudadana”, al mismo tiempo que permita “confeccionar recursos y material formativo para el proyecto de policía de barrio y llevar a cabo la armonización metodológica y sesiones de evaluación del proyecto formativo de Policía de Barrio”.

En el pliego de prescripciones técnicas del contrato se especifica que el consistorio persigue “generar un marco conceptual en aspectos formativos y de gestión y análisis de la información policial para la construcción de una nueva cultura organizativa y relacional en los servicios de seguridad a la ciudadanía”. Otro de sus objetivos es “diseñar un sistema de gestión de la información orientado a la prevención y resolución de problemas de seguridad y convivencia”.

COORDINACIÓN DE LOS EQUIPOS

En ese documento se recoge que se ha de generar “una metodología de trabajo que pueda recoger la experiencia y visión personal de los diferentes niveles estructurales de la Guàrdia Urbana”. Además, obliga a diseñar un sistema que cumpla con las características del sistema SARA de resolución de problemas”, pero que también “se adapte a las características de la estructura de funcionamiento actual de la Guàrdia Urbana”.

La gerencia de Seguridad y Prevención de la Guàrdia Urbana vigilará de cerca todo el proceso y de ella depende la coordinación de los equipos de policía de barrio. Según los informes del propio Ayuntamiento, esta gerencia es la encargada de “diseñar e impartir las acciones formativas que sean necesarias para el despliegue de los diferentes equipos. Éstos han de permitir un seguimiento continuado y por escrito del progreso del alumnado”. Al final del ciclo, realizará un informe sobre el desarrollo de esta nueva metodología.