ARCHIVADO EN:

Un superhéroe anda suelto por la ciudad. En ocasiones, la realidad supera a la ficción. Un joven barcelonés –cuya identidad prefiere mantener en secreto– se ha propuesto ayudar a la gente. Lo hace –desde el buen rollo– como si fuera el alter ego de Peter Parker: disfrazado de Spiderman. En las pocas semanas que lleva en activo ha logrado atrapar a un ladrón que había robado un móvil, ha alimentado a gatos callejeros y ha dado regalos a niños y a personas que se encuentran viviendo en la calle.

Paseando, algunos le rechazan porque piensan que forma parte de una performance. Pero nada que ver: “Yo solo quiero realizar buenas acciones, hacer feliz a las personas, ayudar”, explica Spidey BCN en su página web en la que narra sus hazañas. “He nacido para hacer el bien”, adelanta en exclusiva a Metrópoli Abierta, aunque prefiere no dar más detalles para seguir con sus aventuras desde el anonimato.

SPIDERMAN PASA A LA ACCIÓN

Fuera de broma, este misterioso Spiderman –que combina sus estudios con un trabajo en un restaurante de comida rápida– no es ingenuo: sabe que en Barcelona faltan efectivos policiales para lidiar con los más de 500 delitos que se cometen al día en la ciudad. Él, en lugar de lamentarse, ha decidido pasar a la acción.

Spiderman de Barcelona en la calle para mejorar la vida de las personas / Spidey BCN
Spiderman de Barcelona sale a la calle para mejorar la vida de las personas / Spidey BCN

Fiel a su máxima de contribuir a la creación de un mundo mejor, en una ocasión recuperó un móvil robado. “Fue bastante sencillo, no hubo pelea y el chico era un tipo razonable”, cuenta. “Y aunque yo estaba muy nervioso, lo disimulé bien”, confiesa. Luego se lo devolvió a su propietaria que –como era de esperar– se mostró muy agradecida.

AYUDA A LOS MÁS DESFAVORECIDOS

Pero su tarea no termina aquí. También ayuda a los más desfavorecidos. Varias veces ha salido a la calle de madrugada para dar de comer a gatitos callejeros en la zona de Montjuïc. Ahora está buscando otros puntos en los que exista esta necesidad para seguir con su cometido. Además, se levanta a las cinco de la mañana para dar a personas sintecho magdalenas y zumos así como mensajes de ánimo para empezar bien el día con optimismo.

Spiderman alimenta a gatos callejeros / Spidey BCN
Spiderman alimenta a gatos callejeros / Spidey BCN

Y, como todo buen superhéroe, acabó topándose con las autoridades. Una vez, mientras repartía comida en la oscuridad, dos agentes se le acercaron porque creían que era alguien sospechoso. Entonces le obligaron a sacarse la máscara y le pidieron la documentación. No llevaba su DNI, pero sus (buenas) intenciones convencieron a las dos policías que terminaron fotografiándose con él porque son fans del mítico superhéroe creado por Stan Lee. Tras el suceso se fue a desayunar con el traje puesto. Y no tuvo ningún percance. En Barcelona, cada día puede ser carnaval.

REPARTE REGALOS A LOS NIÑOS

De forma paralela, Spiderman se propuso repartir regalos a los niños de Barcelona. Así –cargando una bolsa de basura en su espalda– salió a la calle cual Papá Noel en navidad. Algunos pequeños no se lo podían creer, otros estaban tan entusiasmados que se sacaron fotos con él para inmortalizar esa escena insólita, digna de película.

Ninguna de estas acciones serían posibles sin su traje clásico que se compró en Wallapop “regateando” por 50 euros. Aunque tampoco es oro todo lo que reluce. “El traje es muy chulo, me gusta, aunque es un coñazo ponérselo por lo que tardas y por estar pendiente de que nadie te vea mientras te cambias”, sentencia. “Lo hago en esquinas, garajes, lavabos...”, dice.

SE ENTRENA FÍSICAMENTE

Spiderman se lo toma cada vez más en serio y, según relata, ha empezado a entrenarse físicamente porque, para él, “tener fuerza es útil y puede ayudar en muchas cosas”. No obstante, incide en sus dificultades económicas para llegar a fin de mes y en todo lo que le gustaría hacer si tuviera más dinero. Por ahora va con calma y, según anuncia, en verano volverá a la carga con más intensidad.

Por muchas dudas que se le presenten, él tiene claro que no le atrae la fama y que prefiere llevar una vida tranquila y sin complicaciones. “Aprecio mucho la cotidianidad”, detalla. “Voy a seguir siendo el 'graciosillo y chico empanado' que todos conocen”, zanja nuestro Spiderman de Barcelona.