En algunos puntos de Barcelona uno tiene que hacer de tripas corazón para pasar. Coger aire, aguantar, acelerar el paso y no mirar demasiado el suelo y las basuras que están llenas a rebosar. En algunas calles de la ciudad la suciedad se acumula sin control. Que levante la mano quien no haya visto algo desagradable en los últimos meses.

Las cifras no dejan lugar a dudas. La limpieza de las calles y la suciedad en general son el segundo aspecto que más ha empeorado en la ciudad en los últimos años. Así lo confirman el 46,4 % de los barceloneses entrevistados por el Centre d’Estudis Sociològics (CES) en el segundo Barómetro para Metrópoli Abierta. De hecho, la falta de limpieza ya fue denunciada por el 32,9% de los ciudadanos en junio, pero en octubre, la cifra subió hasta el 46,4%.

Por otro lado, la limpieza de las áreas públicas es percibida como el servicio público prestado por el Ayuntamiento que peor funciona. En este caso de junio a octubre se ha producido un incremento pasando del 16,2% al 27,8%. Las zonas más afectadas por la suciedad son Ciutat Vella, la zona de playas, como la Barceloneta o el Fòrum, así como Gràcia y algunos espacios turísticos.

CIUTAT VELLA: UN VERTEDERO SIN FIN

La basura sigue acumulándose en Ciutat Vella –sobre todo en el Raval–, y la ira de los vecinos, también. Vómitos, basura, pis y jeringuillas provenientes de los narcopisos forman parte del paisaje. Además, la ausencia de contenedores provoca que los vecinos dejen las bolsas de basura en el suelo, con el consiguiente mal olor y la aparición de insectos. A todo eso hay que sumar el molesto olor a pis que se respira en determinadas calles.

Latas vacías y trozos de pizzas en el MACBA / HUGO FERNÁNDEZ
Latas vacías y trozos de pizzas en el MACBA / HUGO FERNÁNDEZ

Las quejas de los vecinos afectados han llegado hasta la sede del distrito, pero las soluciones no aparecen por ningún lado. Y, según denuncian los vecinos, cada día es lo mismo. Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona asegura haber incrementado el personal que se dedica a las labores de limpieza en el barrio, sin embargo, la suciedad sigue estando presente.

Un charco de pis con una jeringuilla dentro | MA
Un charco de pis con una jeringuilla dentro | MA

LAS PLAYAS: FARRAS Y RESTOS DEL TEMPORAL

La zona de playas son un pozo de suciedad, sobre todo en verano. Por un lado, se encuentra la zona del Fòrum. Los vecinos –hartos e indignados– ven como después de cada concierto (o festival) los alrededores se llenan de basura procedente del botellón previo a la fiesta. De hecho, algunos de los restos han llegado a permanecer en las calles hasta 72 horas después del acto en cuestión.

Botellón en el Fòrum durante el Primavera Sound / P.B.
Botellón en el Fòrum durante el Primavera Sound / P.B. 

Otra imagen incómoda es la que dejan las lluvias en las costas de Barcelona. Cuando se producen grandes precipitaciones se desbordan las cloacas y es por eso que los residuos llegan al mar, en vez de a las plantas depuradoras donde son tratados asiduamente. En algunos casos, incluso han aparecido ratas muertas flotando. Una de las últimas escenas se produjo hace una semana cuando las playas del Fòrum se llenaron de residuos. Desde envases de plástico, hasta troncos, palos y piñas se acumulaban sin piedad en la orilla.

La basura se acumula en las orillas de las playas del Fòrum / HUGO FERNÁNDEZ
La basura se acumula en las orillas de las playas del Fòrum / HUGO FERNÁNDEZ

GRÀCIA: FIESTAS Y BOTELLONES EN LAS PLAZAS

El incivismo en las plazas de Gràcia no entiende de estaciones. Da igual que sea verano o invierno, el ruido, la suciedad, el alcohol y las pintadas están presentes durante todo el año. Hace tiempo que se ha convertido en un barrio de moda, frecuentado por jóvenes y todo tipo de turistas. Sin ir más lejos, las fiestas, tal como relató este medio, se han convertido en el colmo del jolgorio, un escenario propicio para el desmadre.

El caos, el tumulto, la suciedad y el olor a pis se apropian del barrio de Gràcia / P.B.
El caos, el tumulto, la suciedad y el olor a pis se apropian del barrio de Gràcia / P.B.

Luego, cada fin de semana decenas de amigos se reúnen en las plazas para hacer botellón sin impunidad. Las escenas son cada vez más parecidas a las de Ciutat Vella. El olor a pis, las basuras a rebosar y la inseguridad están latentes. La situación es cada vez más dramática y es por eso que las plazas han unido sus fuerzas para poner fin a su pesadilla.

Jóvenes haciendo botellón en pleno día en la plaza del Sol | HUGO FERNÁNDEZ
Jóvenes haciendo botellón en pleno día en la plaza del Sol | HUGO FERNÁNDEZ

Colchones y muebles tirados en el Eixample y mojados después de la tormenta / HUGO FERNÁNDEZ
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Colchones y muebles tirados en el Eixample y mojados después de la tormenta / HUGO FERNÁNDEZ

Esta escena, por desgracia, es demasiado habitual / HUGO FERNÁNDEZ
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Esta escena, por desgracia, es demasiado habitual / HUGO FERNÁNDEZ

La suciedad se acumula a la puerta del Forum donde hay un festival / MDM
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La suciedad se acumula a la puerta del Forum donde hay un festival / MDM

Un baño portátil con el suelo lleno de pis en la plaza del Nord / P.B.
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Un baño portátil con el suelo lleno de pis en la plaza del Nord / P.B.

Jóvenes haciendo botellón en un portal durante la Festa Major de Gràcia / P.B.
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Jóvenes haciendo botellón en un portal durante la Festa Major de Gràcia / P.B.

Basuras llenas a rebosar en el Raval / HUGO FERNÁNDEZ
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Basuras llenas a rebosar en el Raval / HUGO FERNÁNDEZ