El nuevo contrato de limpieza de Barcelona, que será aprobado en el próximo pleno tras el acuerdo alcanzado entre PDeCAT y el gobierno municipal de Ada Colau, incluye la previsión de diseñar contenedores más seguros y, en especial, más bajos. El objetivo es que los peatones puedan ver a los coches -y viceversa- en lugar de quedar tapados. También serán más innovadores para que prevean medidas que premien a los que más reciclen y generen menos residuos.

Todo esto lo han proclamado los tres miembros del PDeCAT que han pactado el acuerdo con Colau y su partido en el gobierno municipal: el ex alcalde Xavier Trias, la concejal Francina Vila y la candidata del partido a las municipales, Neus Munté.

Preguntados por si se empezará a premiar el reciclaje próximamente, han explicado que lo importante es "tener abierta la puerta a las novedades tecnológicas" para poder poner en marcha inventivos en el futuro, han dicho Trias y Vila, concejal que ha llevado la negociación con el gobierno de Colau.

También han acordado aumentar el control de la ciudadanía sobre el servicio -con información sobre las horas de recogidas y la frecuencia- y rebajar el peso del aspecto económico de los que opten al concurso: hasta el acuerdo la oferta económica representaba un 25% de la valoración de cada propuesta, y ahora pesará un 15%, por lo que se evitarán bajadas de precio excesivas que dificulten ofrecer un servicio de calidad y permitirán priorizar la calidad.