ARCHIVADO EN:

El mercado de la miseria, el top manta de objetos recogidos de los contenedores, ha estado instalado desde hace años en la plaza de les Glòries y su entorno. La permisividad del gobierno de Ada Colau ha sido total estos años. El mercado creció sin parar. Metrópoli Abierta lo ha denunciado en distintas ocasiones desde que inició su andadura a principios de 2017 como medio de comunicación. Sin embargo, a menos de dos meses de las elecciones y con el parque de la Canòpia Urbana a punto de estrenar -ahora ya esta abierto-, los comuns decidieron poner fin a un mercado que casi a diario llenaba este emplazamiento de Barcelona de suciedad. 

Paralelamente, y coincidiendo con el fin del mercado de la miseria de Glòries, este top manta de la basura se ha instalado de forma masiva en la plaza Reial, en Ciutat Vella. "Hace unos años venían unos 20 o 30, pero desde hace tres semanas todos los domingos se llena. Se ha producido un efecto llamada desde que desalojaron Glòries. Nosotros los llamamos quincalleros. Venden todo lo que encuentran en los contenedores: cables USB, ordenadores rotos, zapatos viejos. Hasta consoladores", explica el presidente de mercado de numismáticos y filatélicos que cada domingo abre en la plaza Reial, José María Ríos.

El mercado de la miseria en la plaza Reial, junto a varias terrazas vacías / PATRICIA RADOVIC
El mercado de la miseria en la plaza Reial, junto a varias terrazas vacías / PATRICIA RADOVIC

TERRAZAS VACÍAS

Este domingo, el suelo del céntrico emplazamiento ha estado toda la mañana tomado por los vendedores irregulares. Así queda patente en un vídeo que ha colgado en las redes sociales el presidente los Amics de la Rambla, Fermín Villar, aunque las imágenes han sido grabadas por Patricia Radovic, gerente de la Asociación de Amigos y Comerciantes de la plaza Reial.

En conversación con Metrópoli Abierta, Villar explica que "las terrazas estaban vacías" y los comerciantes del mercado numismático y filatélico que desde hace casi 100 años -en 2021 cumplirán un siglo- se celebra los domingos en la plaza Reial están "a punto de cerrar ante la falta de ventas y desesperados por la situación". Un mensaje similar ha plasmado en Twitter.

Radovic no cree que los numismáticos y filatélicos vayan a bajar la persiana. Ríos también lo niega. Pero sí que describen la situación que se vive los domingos en la plaza Reial como muy grave. "Este domingo había unos 250 vendedores del mercado de la miseria frente a unos 70 u 80 puestos de monedas y de sellos. Ocupaban unas tres cuartas partes de la plaza y en algunos puntos había hasta dos y tres hileras", critica Radovic.

ROBOS EN LA PLAZA

El presidente los numismáticos y filatélicos asegura que hay clientes que no van por miedo y que han bajado las ventas. "Se han producido robos. Algunos comerciantes no se atreven a llevar monedas de valor. Hace un año había 94 paradas. Ahora somos unas 80", resume. Ríos añade que el mercado de la miseria los rodea y que casi no se pueden mover. "Si alguien quiere entrar a la plaza Reial solo lo puede hacer por la entrada de la Rambla. El resto están tomadas por los quincalleros".

Paradas del top manta de la miseria, este domingo en la plaza Reial / P. R.
Paradas del top manta de la miseria, este domingo en la plaza Reial / P. R.

La gerente Asociación de Amigos y Comerciantes de la plaza Reial ve muy necesario que el Ayuntamiento ponga orden y frene la proliferación del mercado de la miseria y otras actividades irregulares en la zona, como lateros, y músicos sin permiso para actuar. "Volvemos a hacer eventos en la plaza. Trabajamos muy duro para que la plaza Reial tenga vida y para hacer barrio. Pero si continúan proliferando este tipo de actividades ilegales perderemos el pulso", subraya.

SIN GUARDIA URBANA

Ríos niega que la Guardia Urbana haga acto de presencia. Cuando lo hace es porque hay algún evento en la plaza, como este domingo una exhibición de swing. En ese rato, los vendedores del top manta de la miseria depsarecen. Pero a los pocos minutos de que la policía se haya ido instalan la manta otra vez. Y así cada domingo.