El protocolo 'No callem' para combatir las agresiones y el acoso machista en espacios de ocio nocturno se ha ampliado a 36 salas y festivales de la capital catalana, después de que se hayan añadido 23 más a los que formaban parte de la prueba piloto, puesta en marcha hace un año.

El protocolo, que incluye formación y coordinación policial, ha dado, por el momento, buenos resultados. Esto es lo que ha asegurado en rueda de prensa este martes la concejal de Feminismos y LGTBI, Laura Pérez, junto al gerente de la Sala Razzmatazz, Lluis Torrents; al representante de la Sala Upload Jordi Aizcorbe, y a la de Barcelona de Serveis Municipals (B:SM) Carme Lanuza.

IMPACTO CIUDADANO

Prevén impactar sobre más de 1,5 millones de ciudadanos con este protocolo y con la ampliación de locales, que tienen representación en el territorio y están enfocados a diversos perfiles, ha destacado Pérez, que ha resaltado que progresivamente se incorporarán otros locales y que no pueden incluir a decenas de golpe porque no podría asumirse.

El protocolo, asumido mediante un convenio por los locales, no tiene por objetivo contabilizar las agresiones, aunque sí se ha detectado la necesidad de cuantificarlas, por lo que a partir de ahora se realizarán reuniones periódicas para actualizar datos, ha explicado la concejal.

 

 

NORMALIZACIÓN DE LAS AGRESIONES

El gerente de Razzmatazz ha destacado la importancia de la formación, porque la mayor parte de la sociedad es consciente de que existe el problema pero la mayoría lo tiene normalizado: "La formación está abriendo los ojos a mucha gente" porque, aunque sean comportamientos frecuentes y habituales, no significa que sean normales, según él.

"No es normal la forma que una parte de la población masculina tiene de relacionarse con las mujeres", ha aseverado, y ha apostado por que los hombres asuman su parte de responsabilidad para tratar de avanzar en solucionar el asunto, porque no son las mujeres las que agreden, violan y matan a los hombres.

PROBLEMA SOCIAL

Aizcorbe ha explicado que la sala rechaza este tipo de comportamientos desde el inicio pero que este rechazo adquiere más fuerza al provenir de la administración, y ha advertido de que los comportamientos y agresiones machistas son un problema grave de la sociedad que deben condenarse, también "ahora que gente quiere volver a tiempos pretéritos".

Lanuza ha sostenido que el conocimiento y el trabajo en equipo son la base del éxito del protocolo y ha garantizado que destinarán todos los esfuerzos necesarios a combatir las agresiones machistas, desde una "responsabilidad real, porque no se trata sólo de poner un cartel" en los establecimientos.

FORMACIÓN A TRABAJADORES

La formación a través del protocolo llegará previsiblemente a 1.576 trabajadores de ocio nocturno, con 626 personas de salas de ocio, 650 de festivales y 300 del Palau Sant Jordi y el Fòrum, que profundizarán en cómo abordar una agresión, cómo detectarlas y como respetar la voluntad de la persona agredida, entre otros.