El independentismo podría perder la mayoría absoluta, pero el bloque constitucionalista tampoco suma para gobernar. Este panorama de ingobernabilidad es el que dibuja este domingo un sondeo publicado por La Vanguardia de cara a las elecciones autonómicas del 21-D.

Según la encuesta, ERC, JuntsxCatalunya y la CUP se quedarían a uno o dos diputados de la mayoría absoluta, situada en los 68 representantes. La estimación al alza da a los secesionistas 67 diputados, y a la baja, 66. El bloque constitucionalista tampoco podría formar gobierno y se quedaría, en el mejor de los casos, con 61 diputados, a ocho de la mayoría absoluta en el Parlament.

ERC sería el partido más votado, con 31-32 diputados; Ciudadanos obtendría 30-31, y JuntsxCatalunya, 30. Entre las tres formaciones habría casi un empate técnico.

El PSC, liderado por Miquel Iceta, sigue al alza y, según el sondeo del grupo Godó, lograría 22 diputados, seis más de los que tiene actualmente. El PSC es visto por muchos votantes como clave para forzar una negociación entre los gobiernos de la Generalitat y del Estado y llevar a cabo una reforma constitucional.

PP Y LA CUP, A LA BAJA

Por contra, los dos partidos siutados en los extremos del conflicto, PP y la CUP, van a la baja en las estimaciones de voto de La Vanguardia. El PP, que lidera Xavier García Albiol, se quedaría con ocho diputados, tres menos que ahora, mientras que la CUP, caería a la mitad. De 10 escaños pasaría a cinco.

Queda claro que el escaso número de diputados, tanto del PP como de la CUP, es una de las causas que ni el bloque independentista pudeda lograr la mayoría necesaria o que los constitucionalistas tampoco sumen.

Con este panorama, los comuns de Xavier Domènech, aunque pierden tres diputados y pasan en la encuesta de 11 a ocho, tendrían la llave de la Generalitat. Eso, sin embargo, obligaría al partido de Ada Colau a definirse por un bando o por otro. Hasta ahora su lema ha sido ni DUI, ni 155.

La encuesta para La Vanguardia se hizo del 4 al 7 de diciembre, con la campaña en marcha y cuando ya se sabía que el candidato de ERC y vicepresidente cesado, Oriol Junqueras, no podría salir de la prisión; y la retirada de la euroorden contra el candidato de JuntsxCatalunya y presidente cesado, Carles Puigdemont.