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La colocación de lazos amarillos en lugares públicos de Barcelona se ha convertido en un campo de batalla entre los Comités de Defensa de la República (CDR) y los Grupos de Defensa y Resistencia (GDR). Los primeros, independentistas, van colocando lazos amarillos a su paso por la ciudad; los segundos, no independentistas, los van retirando poco después.

Así ha ocurrido en Barcelona, donde a una concentración de los CDR frente a la sede de la Conselleria de Enseñanza le ha seguido otra de los GDR. Los primeros han ido colocando lazos amarillos durante el recorrido de la marcha, que ha pasado por la Escola Augusta y la Escola Nausica, para concluir en el colegio Infant Jesús, del distrito de Sarrià-Sant Gervasi. En todas estos centros escolares, los independentistas han ido colgando lazos amarillos.

Aunque en principio la concentración de los GDR estaba prevista para cuando acabase la de los CDR, algunos no independentistas se han adelantado a los acontecimientos y han empezado a retirar los lazos inmediatamente después de que los colocasen los miembros de los CDR.

Un portavoz de los GDR, Jaime Vizem, ha asegurado que su intención era “hacer acto de presencia ante la manifestación independentista y no retirar los lazos inmediatamente después de la marcha”. Según este portavoz, “todo el mundo puede reivindicarse, pero no ensuciar”, y ha advertido de que si los independentistas “vuelven a ensuciar parte de Barcelona, se hará una concentración de varias brigadas de limpieza para limpiar la zona”.

CORDÓN POLICIAL

La presencia de las dos manifestaciones ha obligado a los Mossos d'Esquadra a organizar un operativo para impedir que los miembros de ambos grupos llegaran a enfrentarse, aunque finalmente la situación ha ido más allá de algunos insultos que se han lanzado ambos grupos desde la distancia. Finalmente, las dos concentraciones se han disuelto sin que el asunto pasara a mayores.