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La empresa Desokupa actúa como intermediaria entre los okupas y los propietarios de las viviendas que caen en manos de los primeros. Su fin primordial es desalojar las viviendas y entregárselas a su legítimo propietario, utilizando, presuntamente, medios legales.

En el caso de la okupación de un edificio de la calle Gayarre, en el barrio de Sants, la empresa que dirige Daniel Esteve ha logrado que dos de las seis viviendas okupadas hayan quedado de nuevo a disposición del propietario.

PAGO DE 3.000 EUROS

Para conseguir que los okupantes abandonaran la vivienda, Desokupa ha actuado de intermediario entre las dos partes. Los okupas han aceptado abandonar la propiedad a cambio de 3.000 euros, como se puede comprobar en el vídeo hecho público por la empresa especializada en la desocupación de viviendas ocupadas ilegalmente.

Los okupantes aceptan el cobro tras firmar un escrito en el que se comprometen a abandonar el piso al día siguiente en presencia de los Mossos. En el acto de la firma perciben 1.500 euros. El resto, cuando abandonen la vivienda.

OKUPA EN EL AYUNTAMIENTO

En el vídeo también se puede escuchar como los okupantes reconocen que el resto de las personas que ha entrado en el edificio no tienen necesidad de okupar, ya que la mayoría de ellos tienen trabajo.

De hecho, denuncian que una de las okupantes trabaja en el Ayuntamiento. Posteriormente, el jefe de Desokupa afirma, en el vídeo posterior, que esa mujer trabaja en el consistorio, tiene una nómina de 1.200 euros mensuales y solo opta por la okupación para poder ahorrar algún dinero.

DISCUSIÓN CON UNA OKUPA

El jefe de Desokupa acusa a una de las activistas que colaboran con los okupantes y que es miembro de la plataforma Grup d'Habitatge de Sants, Llum Oliver, de haber amenazado a algunos de los okupantes para que no abandonen los pisos. La acusación la hace mientras la conversaciòn está siendo grabada en vídeo en la escalera del edificio okupado.

Durante la discusión, el jefe de la empresa de desocupaciones acusa a la activista de permitir que personas con trabajo hayan okupado el edificio.

ESCUCHAR Y AYUDAR

La activista intenta defenderse de las acusaciones asegurando que en las asambleas que llevan a cabo para decidir las okupaciones no piden los papeles a las personas que van a okupar una vivienda y que su único interés es escucharles y ayudarles. Además, asegura que ellos no sacan nada de las okupaciones.

También se ha intentado defender de las acusaciones que le lanza el jefe de la empresas de desalojos. Sostiene que ella no es una cabecilla del grupo de Sants.

DESTROZOS EN UN LOCAL

El responsable de Desokupa también ha publicado un vídeo de las oficinas del propietario del edificio de la calle Gayarre. Según Daniel Esteve, los componentes de Grup d'Habitatge de Sants han accedido al interior de las oficinas, han roto cristales y han robado algunos teléfonos y tablets. Por ello, están dispuestos a acudir a los tribunales para exigir la indemnizaciones correspondientes.