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Dónde: Orfeó Martinenc
Cuándo: 19 de enero
Precio: 12 euros

Hay quien todavía cree que la tierra es plana. ¿Es posible que la ciencia esté equivocada? ¿Que llevemos demasiado tiempo obcecados con la idea de Galileo? Los debates tienen eso: que cuando menos te los esperas (incluso siglos más tarde) reviven –puum–, y te dejan en shock. Este pensamiento se hizo eco hace unos meses en la Flat Earth International Conference de Estados Unidos, y ahora llega a Barcelona, por primera vez, en una edición latina de gran envergadura. El próximo 19 de enero se reunirán cientos de ellos en el Orfeó Martinenc, que ha agotado sus entradas (272 personas) y acumula una larga lista de espera.

Tal como ha podido saber Metrópoli Abierta, la cita internacional –con un fuerte acento argentino– orbitará en torno a una personalidad, sobre todo: Iru Landucci, fundador de la organización Nur para todos, que lucha para “quebrar este sistema perverso de esclavitud y muerte a todos los niveles”. Aunque también complementarán el evento (que durará seis horas y se retransmitirá por streaming) otros “teóricos” como los Hermanos Barea, Magna Veritas, Exponiendo La Verdad y No Estoy De Broma –que mostrará una “cronología del terraplanismo”– entre otros.

En la conferencia internacional –cuya entrada cuesta (o costaba) 12 euros– el protagonista Landucci hará dos ponencias. Una de ellas será sorpresa, la otra girará sobre el “universo eléctrico, repasando las propuestas de varios pensadores que hablaron de un universo esencialmente energético”, según ha explicado el docente universitario argentino, Ricardo Schmidt, a este medio. “Es un muchacho muy talentoso, un investigador incansable que maneja muy bien la tecnología”, describe.

"LA TIERRA NO PUEDE SER UNA ESFERA"

“Yo solo exploro qué podemos hacer cuando nos damos cuenta de que la tierra no puede ser una esfera”, relata el docente Schmidt con prudencia. “Quizá para los que ya conocemos el asunto las ponencias no nos digan nada nuevo, sin embargo, siempre sale alguna perla interesante”, detalla antes de embarcar en el aeropuerto desde Argentina a Barcelona. Pero, más allá de aprender, el objetivo de esta conferencia internacional es servir de vínculo para que los adeptos se conozcan mejor. Por eso están organizando una quedada paralela al evento en el Parc de la Ciutadella para el domingo por la mañana.

Los defensores de esta teoría creen que una vez haces “el clic” ya no puedes ver el mundo del mismo modo. Como si del descubrimiento de la C en el logotipo de la cadena Carrefour se tratara. “Me costó entenderlo, pero cuando abres los ojos ya no hay vuelta atrás”, comenta un seguidor, Rama Calligo (pseudónimo utilizado en sus redes sociales), a este medio. “De pequeños nos metieron demasiadas cosas en la cabeza”, dice.

Parece una distopía, la creación de un universo maquiavélico orquestado para comernos la cabeza, tal como ilustra –sin tener nada que ver con esto– Yorgos Lanthimos en su maravilloso filme Canino: la irrupción de un mundo falso que manipula la realidad. Esta conspiración, que “no tiene orígenes religiosos”, sostiene que hemos sido engañados y que el terraplanismo es solo la punta del iceberg. Por ejemplo, considera que la carrera espacial es un montaje de las agencias espaciales durante la Guerra Fría, y en la actualidad se utiliza como excusa para recaudar dinero “y malversar”.

“El mundo parece plano, los fondos de las nubes son planos, el movimiento del Sol; todos estos son ejemplos de sus sentidos que le dicen que no vivimos en un mundo heliocéntrico esférico. Esto es utilizar lo que se llama un enfoque empírico, o un enfoque que se basa en la información de sus sentidos. Alternativamente, cuando se usa el método de la duda cartesiana de Descartes para ver escépticamente el mundo que nos rodea, uno se encuentra rápidamente que la noción de un mundo esférico es la teoría que tiene la carga de la prueba y no la teoría de la tierra plana”, argumentan.

UN CRUCERO PARA LLEGAR A LOS BORDES

La idea de que la tierra es plana ha ido calando de tal forma que hasta se habla de un crucero para “comprobar” en primera persona la veracidad de sus pensamientos. Según su teoría, nuestro mundo tendría forma de disco plano y su borde estaría delimitado por un gran muro de hielo que evitaría que caigamos al vacío del espacio y que se derramen los océanos. Este muro de hielo sería “lo que retiene a los océanos” y “lo que los exploradores han llamado Antártida. Y esto es lo que quieren ver.