La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha mostrado en varias ocasiones su republicanismo. Este domingo, en el marco de la inauguración del Mobile World Congress (MWC), le ha vuelto a hacer la “cobra” institucional al rey Felipe VI. Pasadas las 19.30 horas, el monarca ha llegado al Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) de Barcelona para presidir la cena, pero antes ha llevado a cabo su saludo protocolario.

Colau, tal como había anunciado, no estaba ahí. Ni tampoco el presidente de la Generalitat, Quim Torra. Ambos han esperado en otra de las salas y han preferido ir directamente al grano: al cóctel anterior a la cena, donde luego han saludado al Rey sin presencia de las cámaras. El jefe del Estado ha llegado a Monjuïc acompañado por la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, quien hace las funciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, según el protocolo acordado por el Ejecutivo. 

DIRECTIVOS DE GSMA RECIBEN AL REY

En la línea de saludos en el vestíbulo, han estado la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, y el de Ciencia, Pedro Duque, así como la delegada del Gobierno en Catalunya, Teresa Cunillera. También han estrechado la mano del Rey los principales directivos de GSMA, la patronal de la industria del móvil y organizadora de la feria, que se celebra en Barcelona desde 2006.

Colau y Torra se saltan el protocolo con el Rey / EFE
Colau y Torra se saltan el protocolo con el Rey / EFE 

Mientras, fuera del MNAC, un centenar de miembros de los CDR y del colectivo juvenil Arran han seguido protestado hasta las 20.30 horas para manifestar su desaprobación a la visita del monarca. Desde primera hora de la tarde han organizado una plantada. Luego se han concentrado y han quemado algunas fotografías, tal como viene siendo habitual entre los detractores de la monarquía.

Cabe recordar que Ada Colau fue la encargada de expulsar a Su Majestad del Ayuntamiento de Barcelona. El busto del rey fue retirado de la Casa Gran y ya no preside el Saló de la Reina Regent, la sala donde se celebran los plenos municipales. También se ha empeñado en retirar los nombres de la Casa Real del nomenclátor barcelonés, como el sonado caso del 'Príncep d'Astúries'.