Tras meses de inacción en los que los vendedores ambulantes han puesto sus mantas en el enclave más centrico de Barcelona con total impunidad, este lunes el Ayuntamiento de Barcelona parece que ha despertado para poner coto a esta práctica ilegal. Agentes de la Guàrdia Urbana y de los Mossos d'Esquadra, así como personal de seguridad de TMB y Renfe han desplegado un operativo especial para evitar el top manta en los intercambiadores de metro y cercanías de plaza Catalunya, así como en la superficie.

El Ayuntamiento, señalado por el presunto 'chivatazo' de dos trabajadoras sociales dependiente del consistorio a los manteros, ha anunciado este lunes la puesta en marcha del dispositivo, que estará coordinado por la Guàrdia Urbana.

EVITAR EL REGRESO

El dispositivo de seguridad es de carácter permanente y busca así que los vendedores ambulantes no vuelvan a ocupar el espacio público tras las redadas, como las que se organizaron en el mes de mayo y que no evitaron esta práctica ilegal en las inmediaciones de plaza Catalunya.

Los manteros habían ocupado hasta el andén de metro en plaza Catalunya / PABLO ALEGRE
Los manteros habían ocupado hasta el andén de metro en plaza Catalunya / PABLO ALEGRE

El Ayuntamiento justifica ahora el dispositivo en la "afectación a la seguridad y la movilidad de los usuarios del metro y el ferrocarril por la presencia de vendedores ambulantes en el espacio del intercambiador", con lo cual reconoce que la actividad de los manteros ha sido permanente durante los últimos meses, en los que se les ha permitivo ejercer su actividad con total impunidad.

TRES AÑOS TARDE

Aunque el dispositivo será permanente, la actuación será variable, ha explicado el consistorio, que analizará sobre la marcha la efectividad de la presencia constante de los agentes en la zona y en el caso de que los manteros vuelvan a ubicarse en el intercambiador del metro,  "intervendremos con la fuerza necesaria para que dejen de hacer la actividad", ha explicado el comisionado de seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Amadeu Recasens, en declaraciones a los medios.

Tras más de tres años de legislatura en la que el gobierno de Ada Colau ha permitido la actividad de los manteros con algún dispositivo simbólico para disimular su inacción, el Ayuntamiento ha realizado la primera acción encaminada a evitar seriamente la venta ambulante. El consistorio asume así las reivindicaciones de los comerciantes que protestan por la competencia que les genera el top manta.