El Ayuntamiento de Barcelona quiere otorgar la categoría de agentes de la autoridad a los trabajadores de la grúa municipal en el horario nocturno. La razón, la falta de personal en el horario nocturno impide que un guardia urbano certifique que la infracción del vehículo permite su retirada por la grúa municipal, tal y como ocurre durante el día.

La decisión del gobierno que preside Ada Colau implica, según el sindicato CSIF, un incumplimiento de la ley ya que “la unidad nocturna de retirada de vehículos de la vía pública (realizada por B:SM) tiene que ser siempre autorizada por un agente de la policía bajo el principio de veracidad y autoridad, otorgada y determinada por las distintas legislaciones de tráfico. Para ello, los agentes no necesitan probar la infracción, es una denuncia de oficio, no voluntaria, no requiere de prueba alguna y en caso de recurrirse serán ellos mismos los que contesten al recurrente”.

SIN CONDICIÓN DE AGENTE

Esta decisión supone, según el sindicato de los funcionarios, que el personal civil que trabaja en el servicio de la grúa municipal pasará a tener categoría de agente de la autoridad, igual que los trabajadores de la zona azul y la zona verde. Sin embargo, en este último caso se tomó esta decisión como medida de protección de los agentes de las zonas de aparcamiento de pago, ya que se habían dado casos de agresiones contra ellos.

Si el consistorio acaba poniendo en marcha este sistema, los agentes de la grúa que trabajan en horario nocturno tendrán la potestad de retirar un vehículo de la vía pública sin la autorización de ningún agente de la autoridad, con todo lo que ello implica.

SIN PRESUNCIÓN DE VERACIDAD

Entre otras cosas, que si el ciudadano al que le han retirado el coche presenta un recurso, este deberá ser contestado por el mismo agente que ha decidido retirar el vehículo. Y teniendo en cuenta que este tipo de personal civil no tiene, según la legislación vigente, la categoría de agente de la autoridad, tampoco tiene la presunción de veracidad que otorga la ley a los agentes de las fuerzas policiales.

Por ello, en el supuesto de que una grúa se lleve un coche en horario nocturno, el responsables de tomar esa decisión podrían tener que enfrentarse a una demanda por haberlo retirado sin el preciso visto bueno de un agente de la autoridad. Un problema añadido para los trabajadores de este servicio municipal generado por los recortes que han ocasionado una ausencia alarmante de guardias urbanos para cubrir todas las tareas de las que son responsables.