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El regidor del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Josep Bou, va por libre. Desmarcándose de su formación, que no participaba a la ofrenda floral desde 2012, se ha presentado a título personal este miércoles al acto institucional al monumento de Rafael Casanova. Su intención, tal como ha subrayado entre lágrimas, es recordar que esta figura histórica ha sido "secuestrada durante décadas por el nacionalismo" a pesar de que fue "un españolazo".

Siguiendo esta tónica, ha comparecido ante la prensa para destacar que, a pesar del relato nacionalista, Casanova "abrazaba la hispanidad y la catalanidad". "Como yo", ha puntualizado. Emocionado y guardando silencio a momentos para contener las lágrimas, Bou ha asegurado que Casanova "derramó su sangre por el rey Carlos III, por su honor, por la patria y por la libertad de todos los españoles".

FLORES BLANCAS CON LAS DOS BANDERAS

Bajo la lluvia, Bou ha comparecido en solitario ante el monumento dedicado a Rafael Casanova en la Ronda Sant Pere y ha mostrado a cámaras y fotógrafos una pieza rectangular de flores blancas con un lazo formado por la bandera catalana y la bandera española antes de depositarlo ante dicho monumento.

Rafael Casanova fue "conseller en cap" de Barcelona entre 1713 y 1714 considerado un símbolo por su defensa de las instituciones catalanas durante la Guerra de Sucesión. Según la perspectiva de Bou, la Guerra de Sucesión fue "una guerra dinástica, pero nunca separatista", y por ello se ha mostrado convencido de que el año que viene muchos otros catalanes no nacionalistas rendirán homenaje también a Casanova.

UN HOMENAJE PASADO POR AGUA

La actuación del Ayuntamiento de Barcelona ha sido encabezada por la alcaldesa Ada Colau y han participado otros miembros políticos como Laia Bonet (PSC), Ernest Maragall y Elsa Artadi, como fuerzas independentistas de ERC y JxCat, el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, y otros políticos de Barcelona en Comú, Laura Pérez o Janet Sanz. Tampoco ha faltado la actuación de la Guardia Urbana, que ha realizado la ofrenda. Y, como era de esperar, Ciudadanos no ha participado en el acto ni tampoco la CUP, que opta por hacerlo su formación juvenil, Arran.

Antes de ellos han pasado por el monumento el equipo de Quim Torra, presidente de la Generalitat, a quien han boicoteado poniendo a toda pastilla el himno de España, y Roger Torrent, presidente del Parlament. Cabe recordar que la Diada de 2019 llega marcada por las discrepancias entre Junts per Catalunya y ERC, y los llamamientos a la unidad de la Assemblea Nacional Catalana (ANC).