Unas 3.500 personas, según la Guàrdia Urbana, se han manifestado en la tarde del sábado frente al Ayuntamiento de Barcelona para protestar por la muerte de un perro, a disparo de un agente de la Guàrdia Urbana, esta semana. 

Los manifestantes, convocados por el partido animalista Pacma, han exhibidio pancartas y han lanzado proclamas contra el agente y también contra Ada Colau, a la que incluso han pedido su dimisión. Según el Pacma, la alcaldesa  "ha convertido la ciudad en un infierno para los animales".

Los manifestantes se han concentradoen la plaza Sant Jaume para exigir al consistorio que "depure responsabilidades" en la GU tras la muerte de la perra llamada Sota. Los concentrados, que han llenado la plaza, ha criticado las "explicaciones corporativas y confusas" dadas hasta ahora por el Ayuntamiento y la Urbana. Además, han reclamado la destitución del jefe de la GU de Barcelona, Evelio Vázquez, así como la puesta en marcha de protocolos específicos de actuación con animales.

Ante la cantidad de personas congregadas, y sólo por precaución, la GU ha decidido cerrar las puertas del consistorio que dan a la plaza Sant Jaume, que se han vuelto a abrir tras la protesta.

'QUE SALGA EL ASESINO'

Entre los eslogans que han gritado los concentrados cabe destacar 'Sin pistola no sois nada', 'La violencia la ponen ellos, 'Colau, dimisión', 'Que salga el asesino' y 'Basura Urbana'. Por otra parte, una de las pancartas rezaba "Los animales no tienen voz, nosotros hablamos por ellos'.

Guardias urbanos, junto al perro muerto, tapado con una manta / Facebook Adri.Vendrell
Guardias urbanos, junto al perro muerto, tapado con una manta / Facebook Adri.Vendrell

La concentración de repulsa estaba convocada desde hace días por el Pacma, que además había hecho un llamamiento a testigos del caso para que se pusieron en contacto con la organización.

DOS VERSIONES

La muerte del perro sigue envuelta en polémica y existen dos narraciones diferentes. La versión oficial, facilitada por la Guàrdia Urbana, indica que el animal fue sacrificado de un disparo después de que mordiera a un agente en el brazo.

En cambio, circula por internet otro relato diferente, basado en el testimonio de una joven que no presenció los hechos pero que llegó poco después a la plaza de Espanya. Un testigo de los hechos le explicó que el disparo a Sota se produjo para callar al perro, que ladraba por la actuación de los agentes para reducir a su amo, un joven que se dedicaba a vender pulseras en la calle en el barrio de Sants, donde es bastante conocido entre los vecinos.