El 21 de abril del año pasado, Miquel Cabal Guarro, alquiló un coche en Avis para visitar a su hermana que vive fuera de Barcelona. A las 11.37 horas de la mañana, Cabal pagaba el peaje de L'Escala, en la provincia de Girona. Y una hora antes, a las 10.37 horas, había pasado por la barrera de Granollers. Sin embargo, y aunque pueda parecer imposible, el hombre ha recibido una sanción del Ayuntamiento de Barcelona de las 11.22 horas de ese mismo día de la plaza de Alfons Comín, en el barrio de Vallcarca i els Penitents, en el distrito de Gràcia.

Cabal ha dado a conocer la historia este mes de febrero a través de twitter, tras estar cerca de un año presentando alegaciones y haciendo consultas sin que hasta ahora haya conseguido resolver la situación. Explica que está a la espera de recibir una sanción del Ayuntamiento por un importe de 200 euros por una infracción que afirma que no ha cometido. El vecino no detalla la falta, pero asegura que podría demostrar que no la hizo. Metrópoli Abierta ha intentado contactar con Cabal. Sin embargo, la persona no había respondido al cierre de esta edición al mail enviado.

50 EUROS DE PENALIZACIÓN

Doctor en Lingüística y traductor literario del ruso, Cabal dice que su familia no tiene coche y que cuando se tiene desplazar o bien le dejan uno, utiliza coches compartidos o acaba alquilando uno. Eso es lo que hizo el 21 de abril de 2018, concretamente en Avis, para ir a visitar a su hermana. Un mes después, la empresa le informó que había facilitado sus datos al Ayuntamiento porque le había llegado una denuncia contra el coche que había alquilado. Cabal afirma que Avis le cobró 50 euros por facilitar sus datos al consistorio.

Unos 15 días después de esta comunicación, el vecino recibió la denuncia, que teóricamente ha puesto la Guàrdia Urbana, en su domicilio. Efectivamente, la sanción estaba fechada el 21 de abril y situaba el coche conducido por Cabal en la plaza de Alfons Comin a las 11.22. El hombre niega que pueda ser el autor de la infracción porque a las 10.37 cruzó el peaje de Granollers y una hora después pagaba en la salida de L'Escala. "Es de todo imposible que entremedio fuéramos a la plaza de Alfons Comin".

SIN IMÁGENES DEL PEAJE

Lejos de aceptar la multa, Cabal decidió presentar alegaciones al Ayuntamiento. Junto al escrito, adjuntó los comprobantes de los peajes pagados. El hombre añade que las alegaciones fueron desastimadas, probablemente porque los tíquets no incorporan la matrícula del vehículo, reflexiona en twitter Cabal. Posteriormente, intentó conseguir las imágenes del peaje y para ello se dirigió al servicio de atención al cliente de la autopista, donde le indicaron que las grabaciones únicamente se facilitan a requerimiento de los Mossos d'Esquadra.

Cabal optó entonces por presentar una segunda alegación ante el Ayuntamiento de Barcelona. En esta ocasión, explicó que no podía acceder a las imágenes de los peajes y solicitaba al consistorio que las reclamara al entender que como administración pública las podía exigir "y de esta manera comprobar que la multa era injustificada". De nuevo, las alegaciones fueron desestimadas y el Ayuntamiento invitó a la persona "explorar la pesada vía del contencioso administrativo" si lo consideraba oportuno. Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona se han negado a dar información. Alegan que no pueden explicar nada del caso porque se vulneraría la Ley de protección de datos.

EXPLORAR LA VÍA DEL CONTENCIOSO

Para explorar la vía del contencioso, el vecino consultó a tres despachos de abogados que se dedicaban a estos menesteres. Solamente le respondió uno. Las noticias que le dieron no fueron buenas. "Me dijeron que el coste del proceso sería más elevado que la multa y que no valía la pena hacer nada", ha explicado a Cabal a través de las redes sociales. El afectado considera que se le ha generado una "indefensión".

Cabal publicó los tweets el pasado 19 de febrero. Ese mismo día, también a través de twitter, la Sindicatura de Greuges de Barcelona le respondió y puso a su disposición los servicios de asesoramiento de la casa para que les explicara su caso y ver si le podían ayudar. Cabal dijo que se dirigiría a la síndica, pero por ahora no ha presentado ninguna queja ni ha solicitado información, confirman fuentes de la Sindicatura. La síndica de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, se encarga de supervisar la actuación municipal y los servicios que presta son gratuitos.

Cabal acaba el hilo de tweets en los que ha hecho la denuncia lamentando que podría probar que no cometió la infracción, pero no puede "porque la inversión de tiempo y dinero no me saldría a cuenta", subraya el vecino. Piensa que el agente que le sancionó se equivocó de día, de hora o de coche, o de todo, y critica que no se puede cuestionar la "infalibilidad" del policía.