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Resistirán. “De aquí no nos movemos”, aseguran algunos. Los acampados en plena plaza Sant Jaume no están dispuestos a desalojarla -al menos no del todo- aunque sus tiendas de campaña siguen provocando problemas a poco de que comiencen las fiestas de La Mercè, patrona de Barcelona

Los integrantes de la acampada, que permanecen en la plaza desde el pasado 1 de septiembre y que se han puesto como fecha final de la protesta el día en que se “proclame la República Catalana”, no abandonará la plaza durante las fiestas de la Mercè. Al menos, unos cuantos.

Las situación en Sant Jaume no invita a pensar que los actos de la fiesta mayor barcelonesa vayan a poder desarrollarse en condiciones normales, tal y como se halla ahora. Su centro permanece ocupado por tantas tiendas (una veintena) que casi se extienden desde el edificio del Ayuntamiento hasta el Palau de la Generalitat. Además, las estructuras metálicas que se están levantando para poder albergar diversos actos empiezan a inquietar y, desde luego, no se darían las condiciones de seguridad mínimas para celebrar los festejos.

Como en el ámbito de los partidos políticos, se perciben divisiones en el grupo de los acampados. Si en el Ayuntamiento hay partidos que están totalmente en contra de la acampada (PP, Cs, PSC) y otros (Comuns y, sobre todo, CUP) la toleran o están abiertamente a favor, a pie de plaza también se notan disensiones -como esos que decíamos al principio- dispuestos a "no dar ni un paso atrás".

Pero hay otros que empiezan a pactar con el Gobierno municipal. No en vano, les avala cierta connivencia ideológica. En la misma mañana de este jueves, algunos de los acampados han alcanzado un principio de acuerdo para levantar algunas de las tiendas y, así, hacer más espacio para las celebraciones. Es eso, sólo un principio de acuerdo, aunque habrá que ver si se acaba cumpliendo. De momento, las tiendas siguen en su sitio...

MENOS TIENDAS

Un miembro de la acampada, en representación de ese sector pactista, ha informado este jueves, a pie de plaza, que van a reducir el espacio ocupado y, así, no entorpecer los actos de las fiestas. La idea es que tratarán de reducir el espacio al máximo manteniendo las tres tiendas blancas de grandes dimensiones y llenas de material -lo que hace inviable desmontarlas, ha asegurado-, y que recogerán muchas tiendas de acampada para dormir, aunque no ha precisado cuántas.

Portavoz de los acampados en Sant Jaume / EP
El portavoz de la acampada indepe en Sant Jaume, ante los medios / EP

El miembro de la acampada ha explicado que lo han acordado "para no entorpecer las fiestas de la ciudad y las actividades de cultura popular", y ha resaltado que la Coordinadora de Colles Castelleres de la Ciutat de Barcelona, formada por seis asociaciones, les han trasmitido su apoyo a la acampada en la plaza, en la que se celebrarán varias actuaciones de 'castells' durante las fiestas.

VOLVERÁN A LA CARGA

Pero, como queda dicho, la acampada va a ser de quita y pon: volverán a desplegar las tiendas "en el minuto uno", en cuanto terminen los actos de La Mercè, que empiezan este viernes y se prolongarán hasta el lunes. A partir de ese primer minuto, los acampados volverán con más personas y tiendas.

Los independentistas no conciben perder su posición actual en la plaza, ya que la intención es evitar que pueda acceder a ella cualquier protesta que reivindique la unidad de España, exija el español en la escuela u homenajee a la Policía Nacional o la Guardia Civil.

LA CLASE POLÍTICA

Jaume Asens, encargado municipal del asunto ya que, además de teniente de alcalde, ejerce de director de las áreas de Drets de Ciutadana, Ciutat Refugi, Cultura, Esports, Participació y Transparència, cree que el derecho a la protesta debe ser compatible con el derecho a disfrutar de estas fiestas.

"En un momento de excepcionalidad con la anomalía democrática de que haya presos políticos y exiliados, es normal que las fiestas puedan ser un canal para expresar esta situación”, ha dicho.

Desde la acampada aseguran haber recibido varias visitas de políticos como la del primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, del ex alcade convergente Xavier Trias o del diputado cupero Carles Riera.

Que la acampada preocupa lo demuestra el hecho de que Asens y la propia alcaldesa, Ada Colau, estuvieron hablando de la protesta el pasado martes y este miércoles con el president de la Generalitat, Quim Torra.

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