Cuando Anna Romagosa, directora del CAP del Raval Nord, vio cómo un revestimiento de la fachada del edificio había caído en el terrado, confirmó una vez más que necesitaban una nueva ubicación para el CAP. Si ese revestimiento se hubiese desplomado en un punto concurrido de sus instalaciones, las consecuencias habrían podido ser una tragedia. “Necesitamos ya un lugar porque no se construirá un ambulatorio en dos días”, cuenta Romagosa a Metrópoli Abierta al hablar de un edificio atestado de problemas estructurales que veta a sus pacientes la posibilidad de contar con una asistencia médica de calidad.  

Al final del último mandato, la alcaldesa Ada Colau intentó revocar la cesión del consistorio de la Capilla de la Misericordia al Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA), pero la falta de apoyo en el pleno dejó esta posibilidad en el aire. Antes de este fallido intento, la Generalitat y la Diputación de Barcelona propusieron construir un edificio con forma de cubo al lado del MACBA, justo delante del mural de Eduardo Chillida. Esta propuesta, que ha sido catalogada como Cub, fue avalada por la oposición en el pleno municipal de finales de marzo, pero vecinos y trabajadores del CAP se oponen a edificar en lo que se considera una zona verde.

“Además de que es un espacio público y que el edificio no tendría casi luz natural, edificar en un espacio no edificado en un lugar como El Raval es nocivo para la salud”, apunta Romagosa ahora que han pasado cuatro meses de las elecciones municipales y ninguna de las tres administraciones implicadas (Ayuntamiento, Diputación y Generalitat) ha encontrado una solución ante esta necesidad apremiante. Por el momento, el Ayuntamiento anunció este martes que trabaja en dos informes sobre las afectaciones que tendría la instalación del ambulatorio en el solar anexo al MACBA, "para ver hasta dónde es factible la decisión tomada" en el pleno de marzo, ha explicado este martes el teniente de alcalde Joan Subirats. La Administración tiene previsto cerrar los informes antes de que termine el año. 

Anna Romagosa y Núria Villanueva, directora adjunta del CAP

Anna Romagosa y Núria Villanueva, directora adjunta del CAP / METRÓPOLI ABIERTA

UN CAP CON DESPERFECTOS

Los desperfectos con los que deben convivir los trabajadores del CAP no hacen más que dificultar la atención médica que ofrecen. No solo porque la ausencia de una puerta automática en la entrada impide que los pacientes puedan entrar por sí solos en silla de ruedas, también porque éstas y las camillas no pasan por la puerta de algunas consultas. Eso obliga al personal a dar la vuelta y entrar por una puerta trasera a estas consultas. Hay momentos determinantes en los que el tiempo es lo último que se puede perder.  

“Cuando un paciente perdió el conocimiento tampoco pudimos entrar el carro de paradas. Tuvimos que dar la vuelta y finalmente conseguimos que recuperara la conciencia. Pero en ese caso nos venía de segundos”, recuerda Romagosa sobre una realidad con la que es “muy difícil” lidiar en momentos de “estrés”.

“Después llegó el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) con una camilla, y tampoco pasaba. Tuvieron que cogerlo en brazos, trasladarle a una silla y de la silla a la camilla”, añade la directora, que no deja de enumerar otros problemas estructurales con los que conviven a diario. Algunos son no contar con gota de ventilación en algunas consultas y la imposibilidad de instalar una puerta automática en el único ascensor que tienen. ¿La razón? Al requerir una estructura con un mayor volumen, una camilla no cabría en su interior.

La puerta del CAP
Puerta de entrada del CAP del Raval Nord / METRÓPOLI ABIERTA

“MISERICORDIA SÍ O SÍ”

La Capilla de la Misericordia lleva 205 días ocupada por vecinos y trabajadores del CAP que tienen por meta que este espacio sea algún día el futuro ambulatorio. El portavoz de la Asociación de Vecinos del Raval, Lluis González, sostiene que aunque una reubicación del CAP es una “necesidad imperiosa”, considera que la solución no puede ser únicamente la capilla. “Nuestro pensamiento es: la misericordia es una posibilidad, pero no creemos que sea la mejor alternativa porque es un edificio catalogado. Además, los intransigentes que han sido algunos colectivos, que se han mantenido en la postura de: ‘misericordia sí o sí’, hace que no consigamos nada”, dice González.

Por su parte, el director del MACBA, Ferran Barenblit, explica que continúan haciendo “los estudios necesarios” para adaptar la capilla al museo, pero “por descontado” están a la espera de que se resuelva del problema. Desde la institución, insisten en que El Raval necesita un nuevo CAP y un MACBA que mire hacia el mañana. “Creemos que una cosa no va contra la otra. En una ciudad como Barcelona no se debería tener que escoger entre dos equipamientos fundamentales para el futuro: una mejor asistencia sanitaria pública y el desarrollo de un museo”, agrega Barenblit sobre una realidad que no deja de avivar la indignación entre vecinos.

Consulta del CAP sin ventilación / METRÓPOLI ABIERTA

Consulta del CAP sin ventilación / METRÓPOLI ABIERTA

Uno de ellos es Iñaki García, miembro de la plataforma de vecinos y trabajadores en defensa de un nuevo CAP Raval Nord. Recuerda que el hecho de que las administraciones no se hayan movido lo suficiente, provoca que haya vecinos que estén “más que enfadados”. “Si era tan urgente y tan evidente, ¿por qué en cuatro meses no han dicho nada? Sospechamos que no se dice nada porque no hay ninguna solución concreta”, sentencia.