Concienciar a la sociedad sobre el síndrome de Asperger. Este era el objetivo de los alumnos de cuatro de ESO de la escuela Súnion del distrito de Gràcia. A través de una asignatura extraescolar, que se llama Projecte Solidari, han tenido la oportunidad de conocer durante todo un curso el síndrome que forma parte de los trastornos del espectro autista. Este martes han detallado la campaña publicitaria y el concierto benéfico para recaudar fondos que tendrá lugar el próximo 5 de junio en la Sala Apolo.

“Es un problema creciente, en estos momentos ya hay un 1 % de la población en Europa que sufre el síndrome de Asperger, eso significa que en Barcelona hay 15.000 personas afectadas”, ha explicado Consol Ibáñez, de la Fundación Friends, que ha colaborado con el proyecto de los jóvenes.

Así pues, a principio de curso los estudiantes se dividieron en cinco departamentos para sacar adelante la iniciativa que tiene un lema claro y directo: “Com tothom, diferent!”. Durante la investigación, algunos alumnos se percataron de que el 90 % de personas con síndrome de Asperger sufren bullying y acoso escolar. También conocieron a varios afectados y se dieron cuenta de que “suelen ser personas rutinarias, sensibles a los estímulos y en algunos casos también presentan TOC”.

UN PROMETEDOR CONCIERTO BENÉFICO

Después de meses de esfuerzo y dedicación, los estudiantes han desvelado el cartel del concierto benéfico –cuyo precio de la entrada son cinco euros– en el que participarán grandes músicos como Carlos Sadness, Lágrimas de Sangre, Senyor Oca, Animal, P.A.W.N. GANG y Ladilla Russa, entre otros. “Hemos alucinado con la predisposición que han tenido todos”, ha confesado Tomás, uno de los alumnos.

El Senyor Oca, presente en la rueda de prensa, ha revelado que es la primera vez que participan en unas jornadas sanitarias, pero que se han volcado en otras causas como la libertad de expresión, "sobre todo este año con el tema de Valtonyc”. Por su parte, Teuma del grupo P.A.W.N. GANG, también en el acto, ha sintetizado su experiencia a raíz de un trabajo con niños con Asperger y ha dicho emocionado que “cuesta mucho definir dónde empieza y dónde acaba el síndrome”.

Un momento durante la rueda de prensa en la escuela Súnion | P.B.
Un momento durante la rueda de prensa en la escuela Súnion | P.B.

En ese momento, uno de los jóvenes con Asperger ha levantado el brazo para explicar su caso resaltando el papel de la familia: “Ellos me han mejorado la vida”, ha relatado con sinceridad. Así ha seguido su discurso, con naturalidad, sin filtros, porque si algo caracteriza a las personas con el síndrome de Asperger es justamente esto: la honestidad, la sinceridad, la franqueza.

“Los veo más vivos a ellos que a nosotros”, ha comentado Teuma, el músico. “¡Empatía a tope, chicos!”, ha animado finalmente a los jóvenes. “Gracias a este proyecto nos sentimos más fuertes y capaces de enfrentarnos a las discriminaciones en la escuela”, ha concluido Queralt, una de las alumnas.

UN GRAN PROYECTO PEDAGÓGICO

Marc Ibáñez, el profesor que ha liderado la asignatura Projecte Solidari, ha explicado a Metrópoli Abierta que “ha sido una experiencia preciosa y gratificante”. Se trata de una asignatura pedagógica que cursan los alumnos de cuarto de ESO, desde hace tres años, en horario extraescolar. El año pasado impulsaron una campaña para captar donantes de órganos y tejidos, y hace dos realizaron un documental sobre los manteros de Barcelona.

Queralt y Tomás, dos de los estudiantes que han participado en el proyecto benéfico para el síndrome de Asperger | P.B.
Queralt y Tomás, dos de los estudiantes que han participado en el proyecto benéfico para el síndrome de Asperger | P.B.

Durante este curso, Ibáñez se ha reunido prácticamente todos los días con los jóvenes que trabajaban en el proyecto divididos en cinco departamentos. “Creo que es positivo porque les permite desarrollarse en un entorno profesional”, ha comentado. “Además nos permite trabajar para la transformación social y aportar nuestro granito de arena para hacer de este mundo un espacio más inclusivo”, ha zanjado el profesor emocionado, rebosante de energía. Y, al final, lo han conseguido: han hecho visible lo invisible.