La movilidad en Barcelona no está cambiando. Ya lo ha hecho. La era de la movilidad “analógica”, en la que las oficinas físicas con personal de atención al cliente y las llamadas telefónicas de reserva eran la base del servicio, ya ha quedado atrás en la capital catalana.

En su lugar las app para móviles, utilizadas para realizar todos los trámites necesarios, son ahora las protagonistas. De esta manera, una conexión a internet y un teléfono son, actualmente, los únicos elementos necesarios para desplazarse por Barcelona.

CARSHARING

Pese al cese de la actividad de Avancar en la capital catalana, que tuvo lugar el pasado mes de febrero, la ciudad sigue disponiendo de plataformas de carsharing, que cuentan con la posibilidad de hacer reservas y gestiones mediante un navegador de internet o una aplicación.

Drivy es un buen ejemplo de ello. Contando con la posibilidad de realizar alquileres por horas o por días, la compañía ofrece diferentes modelos de vehículos de alquiler que se pueden reservar mediante su página web o su app, disponible para diferentes sistemas operativos.

Ubeeqo y la recién llegada a Barcelona Like Carsharing, son otras de las empresas que ofrecen estas características en la capital catalana.

ALQUILER (NO) CONVENCIONAL

Algunas de las compañías de alquiler convencional de vehículos, como son Hertz o Goldcar, también han tratado de adaptarse a la digitalización en materia de movilidad, aunque conservan aspectos clásicos a la hora de efectuar sus operaciones.

Pese a contar con página web y app móvil mediante la que se pueden llevar a cabo determinadas gestiones, estas empresas siguen contando con oficinas de atención al público y con todos los trámites burocráticos a llevar a cabo realizados tradicionalmente.

De esta manera, estas empresas quedan a medio camino entre la convencionalidad y la digitalización, un modelo en la que determinados usuarios se sienten más cómodos que ante un servicio totalmente virtual.

TAXI Y VTC

Taxistas y conductores VTC también forman parte de este modelo de gestión para planificar los desplazamientos por la ciudad.

La app mytaxi es buen ejemplo de ello. Mediante este sistema, el usuario tiene la posibilidad de reservar un servicio pagando mediante la aplicación o en efectivo, y puede escoger el taxista con el que realizar su viaje. Además, la aplicación indica al viajero cual será el precio aproximado de su desplazamiento antes de llevarlo a cabo.

Pese a la desaparición de Uber de las calles barcelonesas, Cabify es una de las empresas de VTC más reconocidas, con un sistema que funciona de principio a fin mediante su aplicación. En ella, y haciendo uso en todo momento de la geolocalización, el usuario puede elegir la tipología de vehículo que reservará en función de sus prestaciones. De la misma manera, es conocedor del precio del trayecto antes de realizarlo y, tras finalizar el desplazamiento, el viajero puede compartir su experiencia mediante servicios de mensajería instantánea.

BICING

El conocido servicio de alquiler de bicicletas de Barcelona también hace uso de la tecnología para ofrecer su servicio.

Mediante la app Bicing, el usuario tiene la posibilidad de consultar las estaciones para conocer la disponibilidad de bicicletas. De la misma manera, el viajero puede indicar sus estaciones favoritas, conseguir puntos en el juego incluido y planificar los recorridos.

MÁS ALLÁ DE LA GESTIÓN

Pese a que el uso mayoritario de páginas webs y aplicaciones móviles se concentra mayoritariamente en la gestión de reservas y trámites, en Barcelona hay un caso que es especialmente excepcional por sus avances tecnológicos: Virtuo.

Esta compañía de alquiler de coche se desmarca completamente de los rent-a-car tradicionales. Además de funcionar completamente mediante su aplicación, el hecho especialmente característico de esta es su funcionalidad. Y es que su configuración permite que el teléfono móvil se convierta en la llave de sus Mercedes.

Además, el arrendatario del turismo puede visualizar en su smartphone los principales indicadores del vehículo, como el nivel de gasolina o los kilómetros recorridos, por lo que el conductor está informado de todo en tiempo real.