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Canyelles lleva 20 años esperando una pista de baloncesto cubierta. David Rodríguez fundó hace 23 años el Club de Basquet Social Canyelles de Nou Barris de Barcelona, del que ahora es presidente. Por aquel entonces, David, que llegó a jugar en el Joventut de Badalona, tenía 18 años y ahora tiene 41. La cercanía de las elecciones parece haber desencallado la vieja y justa reivindicación del club, que tiene jugadores de los ocho a los 48 años.

Los distintos equipos del club de baloncesto Canyelles juegan y se entrenan en dos pistas descubiertas junto al instituto Deià Art i Disseny, en la calle de Ignasi Agustí. Las instalaciones son propiedad del Consorcio de Educación de Barcelona. Tras dos décadas de negativas por parte del organismo público y la incapacidad del distrito -con gobiernos de distinto color al frente- para desencallar la situación, ahora el club ya tiene la aprobación para cubrir una de las dos pistas y el Ayuntamiento la partida presupuestaria necesaria. El club también tiene también el compromiso de todos los partidos que concurren a las elecciones de que sacarán adelante el proyecto si gobiernan, explica el presidente del club. 


El instituto de Art i Disseny Deià, situado junto a la pista descubierta de básquet.

Fuentes municipales han confirmado el acuerdo entre el distrito, el Consorcio de Educación y el club. El proyecto de cobertura lo elaborará el Consorcio de Educación aunque lo pagará el Ayuntamiento. La propuesta costará unos 520.000 euros. Si nada lo tuerce y los políticos cumplen su promesa, la cobertura de la pista podría llevarse a cabo en 2020, tras la redacción del proyecto arquitectónico. 

DESCENSO DE CATEGORÍA

La razón principal del cambio de decisión es la situación en que se encuentra el equipo senior femenino, el que más destaca en el Canyelles desde hace años. Las chicas juegan en segunda catalana y cosechan unos excelentes resultados deportivos, pero si la próxima temporada no disponen de cancha cubierta, como obliga la Federación Catalana de Baloncesto, podrían perder la categoría, explicaba el pasado diciembre David a Metrópoli Abierta en un artículo que destapó las miserias por las que pasa un club de barrio por la desidia política. Ahora, tras la decisión de instalar la cubierta, el club tendrá que buscar un pabellón en el que jugar a la espera de que los trabajos de acondicionamiento de su pista estén acabados. El Ayuntamiento facilitará al club el acceso a pabellones municipales para que puedan jugar.

Un equipo del Canyelles, en Barcelona en la pista descubierta / CLUB SOCIAL CANYELLES
Un equipo del Canyelles, en Barcelona en la pista descubierta / CLUB SOCIAL CANYELLES

Jugar al aire libre es especialmente duro los meses más fríos. Canyelles está en Nou Barris. El barrio se encuentra en el lado montaña de la ronda de Dalt. De noche, los inviernos son crudos y entrenarse a última hora de la jornada es una aventura. "En invierno se te hielan las manos. La puntería no es la misma. Si llueve no puedes entrenarte”, relata la base del equipo senior, Vanessa Díaz. Ha habido jugadores que se han dado de baja y equipos que han desaparecido, como el de silla de ruedas “Nos llegamos a plantear desaparecer”, asegura David. En ocasiones, el frío es tan intenso que los árbitros de mesa han llegado a pedir una estufa para calentarse.

CANASTAS SIN AROS

Las pésimas condiciones con las que este club ha jugado estos años no acaban aquí. En algunas zonas, la pista está impracticable, con baldosas levantadas, agujeros y gradas en muy mal estado. Incluso la reforma que se llevó a cabo en los vestuarios hace unos meses se hizo tan mal que uno de los padres, albañil de profesión, tuvo que quitar algunos azulejos de las paredespara evitar accidentes. Pero si algo llama la atención es ver las canastas sin aras. “Cuando acabas de entrenar estamos obligados a quitarlos porque nos los roban”, recordaba en diciembre David.

El viejo cartel del inicio de obras polideportivo de Canyelles / HUGO FERNÁNDEZ
El viejo cartel del inicio de obras polideportivo de Canyelles / HUGO FERNÁNDEZ

La cobertura de la pista de baloncesto no es el único incumplimiento del Ayuntamiento con Canyelles. El barrio espera desde hace 25 años la construcción de un pabellón deportivo que tiene que dar servicio a los barrios de Canyelles, VerdunRoquetes y Guineueta. En tiempos del alcalde Joan Clos, el consistorio llegó a colgar el cartel de inicio de obras, pero el proyecto se paralizó. Con Ada Colau en la alcaldía, el pabellón figuraba en el plan de actuación del distrito, pero el mandato acabará sin que se haya puesto ninguna piedra en el equipamiento deportivo. El Ayuntamiento asegura ahora que las obras se ejecutarán el próximo mandato.