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El Godó, ahora denominado Barcelona Open Banc Sabadell, es mucho más que un torneo de tenis. Tradición y deporte se fusionan, durante una semana, en las pistas del Real Club Tenis de Barcelona en un marco incomparable para socializar, hacer negocios y promocionar marcas. Famosos, deportistas de élite, empresarios, periodistas y la beautiful people de la Ciudad Condal se exhiben en el Village, donde la disputas deportivas no tienen el dramatismo de otros escenarios.

Barcelona fue, durante muchos años, la capital del tenis español. Y el Real Club Tenis de Barcelona, su gran templo. Ubicado en la zona acomodada de la Ciudad Condal, vive su semana grande. Con el tráfico cortado por la Guardia Urbana, en las calles adyacentes ya pueden contemplarse una decena larga de resplandecientes vehículos de la marca Peugeot, uno de los patrocinadores del Godó. Superado el acceso al recinto, comienza la exposición. El glamour.

DEGUSTACIÓN

El Restaurant & Lounge, una sala llena hasta la bandera de marcas de alimentación que ofrecen sus productos a los asistentes previo pago de unos tickets degustación, está perfectamente condicionada para ofrecer un servicio de calidad. Los asistentes pueden acudir en cualquier momento, sentarse y tomar algo mientras mantienen conversaciones ajenas al tenis. Los partidos, poco atractivos en las primeras rondas, pueden verse a través de una pantalla instalada en una esquina de las estancia, evitando que moleste demasiado.

El personal del torneo, perfectamente equipado, se encarga de que todo fluya con normalidad y se respeten los horarios. Desde el restaurante del Village hay acceso directo a una grada del Club.

PASILLO DEL 'BUSINESS'

La desembocadura de la prestigiosa sala gastronómica conduce a una calle que parece llegar más allá de su límite. El denominado Village hace acto de presencia para convertirse en la arteria principal del torneo, distinguiendo a los verdaderos aficionados del tenis de todos aquellos que acuden al club social de negocios del Godó.

Trajes y corbatas se concentran en la zona, tanto bajo los stands del pasillo central como en aquellos que están un poco más apartados. Los atisbos de lluvia que suceden a las precipitaciones de primeras horas de la mañana no parecen asustar demasiado a los presentes, que lejos de pensar en marcharse no quieren perderse la oportunidad de intercambiar una buena (y probablemente fructífera) conversación con aquellos que residen y trabajan más arriba de la Diagonal y en otros lugares "ilustres".

Calle central del Village
Calle central del Village.

La hora, ofrecida por Rolex con grandes relojes cada pocos metros, poco parece importar a los asistentes. No dejan de moverse por las paradas instaladas por grandes marcas que venden sus productos y servicios entre cocktel y cocktel, como Seidor, BBVA, Fly Emirates, Segura Viudas y Lacoste. Instituciones como el Ayuntamiento tampoco pierden la oportunidad de mostrarse entre la jet set presente este martes. El consistorio ha contado con una carpa en la que Xavier Bonastre presenta el libro "100 Històries del Córrer" mientras que los tenistas Taylor Fritz y Kei Nishikori disputan un encuentro a escasos metros como si de un hilo musical ignorado se tratara.

NADIE SE LO QUIERE PERDER

Empresarios, deportistas, políticos y representantes de todo tipo de sectores no quieren perder la oportunidad de exhibirse por el Village. Desde el expresidente del FCBarcelona, Joan Laporta, hasta el democristiano, Durán i Lleida, nombres destacados del escenario catalán se han dado cita en esta exclusiva zona del Godó.

El Presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, y por descontado el director deportivo del torneo, Albert Costa, también se han movido de un lado a otro de la calle de manera ininterrumpida. Este último, incluso, ha aprovechado para homenajear a Javier Moreno por sus 25 años como juez árbitro, entre la numerosa presencia de periodistas que transitábamos la zona.

Por la Terraza del Village, que cuenta con los exclusivos locales Losberger de Boer y Amélie Maison d'Huîtres sobre las pistas de padel, también se ha convertido en un lugar de tránsito algo más efímero para aquellos que se movían por el Real Club de Tenis de Barcelona como si estuviéramos hablando de un Bussiness Center.

EL AYUNTAMIENTO, HASTA 2020

El Godó cuenta con patrocinadores de primer nivel. Destacan Banc Sabadell, Emirates, Damm, Mapfre y Peugeot. Año tras año, y ya son 67 ediciones, el torneo constata la gran pasión por el tenis de los barceloneses. Su presupuesto ronda los 10 millones de euros, inferior al del Madrid Mutua Open, y está considerado como un ATP 500 de referencia.

Este martes, la comisionada de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, Marta Carranza, ha anunciado que el consistorio patrocinará el Godó un año más, hasta 2020. Su aportación se acerca al millón de euros.