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La FAVB (Federació d'Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona) dice que el proyecto del Espai Barça "no cumple la legalidad urbanística". Esta es una de las principales alegaciones presentadas este miércoles por el colectivo vecinal a la modificación del Plan General Metropolitano (PGM) que implica el Espai Barça. Según la presidenta de la FAVB, Ana Menéndez, el proyecto, bajo el pretexto de ampliar los equipamientos deportivos, aprovecha para colocar 30.000 nuevos metros cuadrados para oficinas y un hotel.

Cualquier modificación del Plan General Metropolitano "tiene que justificar que da respuesta a los intereses públicos", pero según el asesor urbanístico de la FAVB, Ferran Navarro, este no es el caso del Espai Barça. "La compensación no se hace con terrenos del promotor, sino con terrenos que ya son públicos".

El Espai Barça prevé la remodelación y ampliación del Camp Nou, la construcción de un nuevo Palau Blaugrana, el reordenamiento del entorno viario y peatonal del estadio y cambios en la movilidad, amplias zonas verdes y la eliminación de barreras arquitectónicas. También incluye la creación de nuevos espacios y la edificación de un hotel de cuatro estrellas en un espacio de 10.000 metros cuadrados.

"NO ES BENEFICIOSO PARA LA CIUDAD"

Menéndez afirma que el proyecto "no es beneficioso para la ciudad" y que antepone los intereses privados a los públicos, aunque reconoce que esta propuesta no busca tanto el aprovechamiento privado como otros  proyectos previos. El Ayuntamiento ha condicionado la edificación del hotel a 160 habtaciones, adaptándose, de esta manera, a la normativa que marca el PEUAT, el plan especial de alojamientos turísticos.

Las alegaciones presentadas por la FAVB son una "enmienda a la totalidad". Sin embargo, el Ayuntamiento no está obligado a incluir ni a responder a las demandas del colectivo vecinal. De hecho, el consistorio ya ha llegado a un acuerdo con el Barça para la materialización del plan.

El Barça espera poder empezar las obras del Espai Barça en junio del 2018, un año más tarde de lo previsto, una vez se haya llevado a cabo la modificación del PGM y se hayan superado todos los escollos administrativos.