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Jordi Alba ha empezado la cuenta atrás para dejar el domicilio que ocupa en la zona alta de Barcelona. Y es que el internacional blaugrana tiene entre manos un proyecto urbanístico para reunir a toda su familia. El defensa del Barcelona ha comprado hace poco unos terrenos en la localidad barcelonesa de Esplugues de Llobregat, aconsejado por su buen amigo, Gerard Piqué, que vive en una urbanización cercana y le ha contado maravillas del entorno y la zona.

Alba no ha querido quedarse atrás de Piqué- el defensa central vive con su mujer Shakira y sus dos hijos en una inmensa finca de 700 metros cuadrados de vivienda y otros 1.000 más de jardín-, adquiriendo más de 2.000 metros cuadrados de terreno edificable para construir un total de tres viviendas. En la primera viviría el jugador con su mujer y su hijo pequeño, la segunda sería para su hermano y la tercera, para sus padres.

No obstante, Alba tendrá que esperar un tiempo para mudarse a su nueva casa, ya que las obras apenas han comenzado. La idea del jugador pasa por trasladarse a su nuevo hogar de cara al verano del 2019.

EL ROBO EN SU VIVIENDA DE LA BONANOVA

Pero que nadie piense que esta decisión la tomó el jugador en caliente después del incidente que vivió su familia el pasado lunes 5 de noviembre tras sufrir un robo sino que es algo que llevaba madurando hace mucho tiempo. Lo que sí es verdad es que esta intromisión de unos extraños para llevarse las pertinencias que había dentro de la casa ha servido para acelerar las decisiones.

Y es que la situación que se vivió ese día en el domicilio particular de Jordi Alba fue especialmente desagradable. Para empezar el jugador ni tan siquiera se encontraba en la ciudad, ya que estaba viajando con destino a Milán para jugar ante el Inter el partido correspondiente a la cuarta jornada de la liguilla de la Champions. En el hogar, un lujoso triplex en la zona de la Bonanova, se encontraban en esos momentos su mujer, Romarey, su hijo de 10 meses, Piero, y una asistenta.

RELOJES DE ALTA GAMA

Primero se personó un extraño llamando a la puerta preguntando si era el domicilio de una persona que tenía que entregar un paquete. La asistenta le dijo que se había equivocado de dirección. Al cabo de media hora un vehículo aparcaba prácticamente a la puerta del domicilio. Intrigada, la mujer de Alba decidió llamar al responsable de seguridad del FC Barcelona, Rafael Soldado, quien tras preguntarle por la matrícula, realizó las pertinentes investigaciones para constatar que se trataba de un vehículo de alquiler. Cuando le preguntó si necesitaba que alguien se personara en su domicilio para mayor tranquilidad, Romarey intentó quitarle hierro al asunto.

Jordi Alba con su pareja / INSTAGRAM
Jordi Alba, con su pareja

Sin embargo, poco después empezaron a oír ruidos extraños en el segundo piso, decidiendo marchar a toda prisa mientras llamaban de nuevo a seguridad del club. Es entonces cuando minutos más tarde se personó una dotación de los Mossos d’Esquadra que pudieron constatar que se había producido un robo por el estado en que habían dejado las cosas. Un robo precipitado porque los ladrones apenas se pudieron llevar unos cuantos relojes de alta gama como botín.

EL REGALO DEL DOBLETE

En todo caso y según los cálculos de la aseguradora estaríamos hablando de unos 100.000 euros en total. Y es que entre los relojes que se llevaron había un Bulgari personalizado que recientemente el Barcelona había regalado a sus jugadores por la conquista del doblete de la temporada pasada.

No hay que olvidar que en Barcelona se padece desde hace meses una ola de robos en busca de relojes de lujo como principal objetivo. De hecho en el domicilio anteriormente citado de Piqué también se produjo este verano un robo por parte de una banda especializada que se llevó un botín de relojes de lujo y joyas.  En todo caso, unos meses después fue desarticulada esta banda integrada por 15 personas que eran liderados por un mafioso de origen georgiano, recuperando parte de los objetos sustraídos.

Lo que está claro es que los jugadores son víctimas propiciatorias en este tipo de delitos al pasar mucho tiempo fuera de casa por su profesión y además en algunos casos hacer ostentación de un lujo desmedido. Estamos hablando de casos como Cristiano Ronaldo, que llegó a aparecer hace un mes en la rueda de prensa de la Juventus en Manchester con un reloj de diamantes de la marca Jacob&Cia, valorado en dos millones y medio de euros. Sin duda, ostentaciones de este tipo son un claro reclamo para este tipo de bandas especializadas en robos a domicilios particulares.