Tras el fracaso del Mundial de Rusia, en el que España ha quedado eliminada en octavos de final, el internacional Gerard Piqué ha cerrado su empresa de videojuegos, tras seis años de existencias en los que ha ido acumulando pérdidas, según informa Crónica Global.

Kerad Games, su estudio de videojuegos, nació en 2011 y sólo consiguió beneficios en 2014, con un balance favorable de 5.663 euros. El resto de ejercicios económicos se han cerrado con notables pérdidas que han provocado el cierre de la compañía.

Durante este periodo han lanzado al mercado tres videojuegos: Golden League, Trivia League y Stop Goal, los tres dirigidos a dispositivos móviles, y sólo el primer título obtuvo cierta repercusión, con descargas en más de 200 países. Pese a ello, el éxito no repercutió en ingresos para la compañía.

Pese a las continuas inyecciones de dinero, la compañía no ha conseguido despegar. Empezó con un capital de 50.000 euros y se ha cerrado con 1.800.000 euros. El CEO de Kerad Games, Alberto Guerrero, abandonó la empresa el año pasado y Piqué le sustituyó por JAvier ALonso, que había sido directivo de Dorma, que gestiona el Mundial de Motociclismo.

Con perdidas superiores a los 2 millones de euros, Piqué ha puesto punto y final a la aventura de los juegos para móvil y ahora parece centrarse en su apuesta por una nueva competición de tenis que sustituirá a la Copa Davis a partir de 2019.