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Ada Colau siente aversión por los grandes eventos deportivos. Ya sea el Godó, que reúne a la beautiful people de Barcelona en la zona alta de la ciudad, o un partido del Barça en el Camp Nou, con 91.917 espectadores de todos los estractos sociales, razas y religiones. Ni la posibilidad de celebrar una Liga parece motivar a la alcaldesa de las fobias y las obsesiones.

A cuatro semanas para las elecciones municipales, Colau cuida mucho sus actos y su imagen. En el Camp Nou nunca se ha sentido cómoda, aunque el gran club de la ciudad pueda sumar otra Liga en su palmarés. La primera edil prefiere el postureo en las redes sociales, presumiendo de su supuesto compromiso con los menos favorecidos o atizando a Manuel Valls, uno de sus rivales en las urnas del 26 de mayo.

TORRA Y TORRENT, EN EL PALCO

Ausente Colau, la representación municipal estuvo encabezada por Jaume Asens, tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, y por Marta Carranza, comisionada de deportes del Ayuntamiento. En el palco presidencial también estaban Quim Torra, presidente de la Generalitat, y Roger Torrent, presidente del Parlament.

El Camp Nou, como en las grandes noches, estuvo lleno y en los primeros minutos del partido se acordó de Tito Vilanova, que falleció el 25 de abril de 2014. Después sufrió hasta el gol de Messi, quien una vez más fue suplente. El astro argentino entró tras el descanso y marcó el tanto de la victoria. El gol que le daba la Liga a un Barça que ha ganado ocho de los últimos 11 campeonatos y que anticipó una fiesta muy celebrada pero más comedida que en otras ocasiones. El miércoles toca el Liverpool en la Champions y esa es otra historia. La gran historia para los barcelonistas.