Con bicis… y a lo loco. El pasado lunes, durante la festividad de Sant Joan, vecinos del Turó Park presenciaron una escena insólita digna de comedia de Billy Wilder. Tres hombres se acercaron al lago con sus vehículos y –ni cortos ni perezosos– se lanzaron al agua. En el vídeo registrado por uno de los vecinos, al que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, se aprecia cómo uno de ellos pedalea dentro el lago (de un palmo de profundidad) y aprovecha para limpiar sus ruedas.

Tras constatar el acto incívico, un vecino avisó a los sujetos de que llamaría a la policía. Ellos se mofaron y replicaron: “Llama, nunca pasa nada”. No obstante, autoridades policiales han asegurado que tratarán de vigilar este tipo de actos en el parque. El Ayuntamiento de Barcelona, por su parte, no ha respondido en tiempo y forma a los requerimientos informativos de este medio.

EL LAGO, UN "NIDO DE ALGAS Y MOSQUITOS"

“Se veía venir”, comenta el presidente de la Asociación de Comerciantes y Vecinos del Turó Park, a Metrópoli Abierta. Desencantados con la reforma del lago, auguraban este particular “paseo para recordar”. “Con el calor, el lago parece un nido de algas y mosquitos”, puntualiza Criado. “Arrojando cemento le han quitado profundidad, el agua no se regenera con facilidad, se ensucia mucho y a los nenúfares les cuesta crecer”, incide.

Tal como relatan los vecinos, ese mismo día tiraron petardos dentro del lago. De hecho, en el último año el Turó Park se ha convertido en un foco de críticas. Por la prohibición de acceso a los perros dentro del recinto, por el botellón en el interior del espacio natural y por el aspecto verdoso del agua.

Según la versión municipal, para llevar a cabo la rehabilitación del espacio acuático, lo vaciaron, trasladaron los animales que lo habitaban a un lugar provisional y sustituyeron las plantas acuáticas que lo poblaban por otras nuevas. Además, impermeabilizaron el suelo para evitar fugas de agua y se instalaron nuevas bombas de agua para favorecer la circulación y el filtrado del agua.

UNA COSTOSA REHABILITACIÓN 

El consistorio que lidera Ada Colau invirtió más de 800.000 euros en la rehabilitación del parque de Sant Gervasi-Galvany que terminó en agosto de 2018, más tarde de lo estimado

Paradójicamente, esta zona de Sant Gervasi-Galvany es una de las más críticas con los carriles bici impulsados durante la anterior legislatura de Ada Colau. A su parecer, en esta denominada Zona 30 los ciclistas podían circular de forma segura por la calzada. Es por eso que consideraron innecesaria la implementación de carriles específicos para bicicletas. Según ellos mismos, el resultado se ha traducido en “más atascos, más contaminación y más accidentes”.