El pasado mandato, el Ayuntamiento de Barcelona puso en marcha el programa Els Baixos de Protecció Oficial en el distrito de Ciutat Vella. La iniciativa busca proteger el comercio de proximidad y promover la actividad económica en establecimientos de titularidad municipal que se ponen en el mercado para que sean explotados comercialmente por particulares.

En la segunda edición de este programa, el consistorio ha recibido 64 ofertas para abrir un negocio en algunos de los ocho locales -vacíos- que han salido a concurso. El objetivo del distrito es que se implanten en estos bajos actividades económicas que combatan la gentrificación y el monocultivo turístico.

DE LA PROXIMIDAD A LA INNOVACIÓN

De las 64 ofertas recibidas, 26 responden a comercio local de proximidad, 13 a comercio local de proximidad con una pequeña producción urbana (es decir taller con un punto de venta), cuatro a pequeña producción urbana, nueve a proyectos culturales, 10 a servicios a las personas, dos a intervenciones comunitarias y cinco a conocimiento e innovación.

Según el concejal del distrito, Jordi Rabassa, "en conjunto se ha recibido un 28% más de ofertas que en la convocatoria pasada", y ha asegurado que el consistorio ha comprado locales específicos pensando en este programa. Rabassa ejerció de consejero técnico el pasado mandato en el distrito con Gala Pin como regidora.

OCHO LOCALES EN DOS BARRIOS

La idea es que los adjudicatarios puedan abrir sus negocios a principios del próximo año una vez se hayan llevado a cabo las reformas necesarias en los locales.

Los establecimientos que se ofrecen en esta convocatoria están repartidos entre los barrios del Raval y de Sant Pere, Santa Caterina i La Ribera. Concretamente, los locales se encuentran en las calles de Robador (dos), Arc de Teatre, Francesc Cambó, Flassaders, de la Cera, Carretes y Santa Madrona.