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El Ayuntamiento de Barcelona se ha equivocado y este lunes, 23 de marzo, ha cobrado a los barceloneses la tasa de conservación de los nichos de cementerios en plena pandemia por el coronavirus. Lejos de dar la cara, la alcaldesa, Ada Colau, se ha escondido y le ha pasado la patata caliente al teniente de alcaldía, Albert Batlle. El concejal, que nada tiene que ver en este ámbito, tampoco ha asumido responsabilidades y se ha limitado a echar balones fuera.

Metrópoli Abierta ha publicado en exclusiva que Cementiris de Barcelona, una empresa municipal que preside el común Eloi Badia, ha cobrado el tributo en medio de una crisis sanitaria sin precedentes. La tasa, además, se ha doblado respecto al 2019. Este medio ha tenido acceso a algunos recibos de ciudadanos. Uno de ellos se eleva ahora a 32,23 euros anuales mientras que hace un año el precio fue de 16,89 euros. La tasa cobrada es por la conservación de los nichos de los cementerios. Los camposantos de la ciudad son de titularidad municipal.

Un recibo de la tasa de cementerios de este 2020
Un recibo de la tasa de cementerios de este 2020

El mismo recibo de la tasa de cementerios, pero en 2019
El mismo recibo de la tasa de cementerios, pero en 2019

El citado no es el único caso al que ha tenido este medio. A otro vecino, el importe cobrado asciende a 253,46 euros, frente a los 132,27 que pagó el año pasado. El recibo que puede pagar un ciudadano también varia en función del número de nichos que tenga o de los compartimentos. Según figura en la página web de Cementiris de Barcelona, la titularidad de los nichos puede ser de 15, 30 y 50 años y los precios varían también en función del piso en el que se se encuentra la sepultura. Los importes para 15 años van de 427,87 a 699,89 euros; los nichos para 30 años cuestan entre 599,51 y 980,63 euros, y para 50 años, entre 805,79 y 1.318,05 euros.

EL RESTO NO SE COBRARÁ

Batlle ha explicado que los recibos domiciliados se giraron antes de que se decretara la situación de pandemia y ha asegurado que los ciudadanos, que no lo tienen domiciliado, no tendrán que hacer frente al pago de la tasa hasta que se haya dejado atrás la crisis sanitaria. El Ayuntamiento se ha comprometido también a atender caso por caso para aplazar o bonificar el tributo. "Si el recibo es ha devuelto, se girará de nuevo, sin coste añadido, una vez superado el coronavirus", concretan fuentes municipales.

Este enero, tras la aprobación de las nuevas tasas, la regidora de Hacienda, Montserrat Ballarín, justificó la subida para poder hacer frente a los trabajos que prevé el plan director de Cementiris para los próximos ocho años tras algunos problemas importantes que han sufrido los equipamientos municipales los últimos años. Según Ballarín, la tasas no se aumentaban desde 2012, lo que ha supuesto que se haya dejado de ingresar 3,25 millones.

La gestión de Cementiris de Barcelona, una empresa de capital totalmente público, depende de Barcelona en Comú. Badia ya era el máximo responsable político de la compañía cuando se produjo el hundimiento de 144 nichos en el cementerio de Montjuïc, en septiembre de 2017. El caso fue muy mal gestionado por el Ayuntamiento y todavía hoy, casi dos años después, decenas de familias siguen haber recuperado los restos de sus allegados. 

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