El gobierno de Ada Colau se comprometió hace poco más de un año a acometer una reforma integral del Port Olímpic de Barcelona. El plan pretendía recuperar la zona para los vecinos, con mayor espacio de uso público, un total de 48.000 metros cuadrados. Según el ejecutivo local, la idea era abandonar el modelo de usos actual basado en el ocio nocturno y el turismo para convertirlo en un espacio dedicado a la náutica, el deporte y la divulgación del mar.

El proyecto inicial, todavía sin ejecutar, preveía un Centro Municipal de Deportes Náuticos y un Centro de Divulgación de Conocimiento del Mar y la ampliación del centro de vela. Para ello, se presupuestó una inversión de 39 millones de euros y se agendó el inicio de las obras a finales de 2019 para que estuviera finalizado en 2022. El consistorio también se comprometió a que la gestión fuera municipal, tras una cesión de competencias de la Generalitat.

RETRASO EN LAS OBRAS

Pero el retraso en esta cesión de funciones han ralentizado las obras, por lo que previsiblemente no se cumplirán los plazos marcados. Además, los retrasos y complicaciones también han afectado a la adjudicación de las nuevas concesiones a bares y restaurantes, cuyos permisos finalizaban en abril de 2020.

Las presiones del Gremi de Restauració han dado sus frutos y, tras meses de reuniones, se ha decidido alargar las concesiones durante dos años más. La decisión ha llegado tras un acuerdo del gobierno de Colau con el resto de grupos de la oposición, a excepción de la CUP. Así, el sector se muestra satisfecho por el acuerdo alcanzado y celebra el mantenimiento del status quo actual para los restauradores.

22 CLUBS ABOCADOS AL CIERRE

Quienes sí se verán afectados son los locales de ocio nocturno instalados desde hace años en esta zona, a quienes no se les renueva las concesiones. En total, 22 clubs se verán obligados a cerrar en cuanto se expiren sus permisos. Tanto la Federació Catalana de Locals d'Oci Nocturn (Fecalon) como los sindicatos muestran su preocupación por este cierre obligado, que se traducirá en la pérdida de cientos de puestos de trabajo.

En conversación con este medio, el secretario general de Fecalon, Fernando Martínez, lamenta la falta de diálogo del gobierno de Ada Colau con el sector de ocio nocturno durante todo el proceso. Aun así, este lunes se reunirán con el equipo municipal para ver cómo les afecta la medida, encuentro que llevan reclamando desde hace años. Martínez duda que el cierre de estos locales sea una medida viable, pues “no hay otro sitio en la ciudad que pueda absorber este tipo de ocio”. Además, considera que la prórroga de las concesiones a los restaurantes mientras se deniega a los locales nocturnos es una discriminación en toda regla del equipo municipal, que podría no estar sujeta a la ley.