El cirujano Ignasi F. Sanza / DOCTOR SANZA
El cirujano Ignasi F. Sanza / DOCTOR SANZA

Un cirujano exige dos millones de euros al Ayuntamiento tras un accidente con un bolardo

El médico ha tenido que dejar de operar tras el siniestro con su motocicleta

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Periodista
Actualizado: 07/12/2021 11:01 h.

Ignasi F. Sanza, un cirujano plástico que ha realizado 9.000 intervenciones y fundó en Barcelona una clínica que lleva su nombre, ha reclamado dos millones de euros al Ayuntamiento tras sufrir un accidente de moto con un bolardo en la capital catalana.

La pilona culpable del siniestro se encuentra ubicada en la calle de Colònia de Tibidabo, en el barrio de Vallvidrera. Sanza pasaba por la vía con su moto, cuando de repente se levantó este elemento, provocando la caída y la consecuente lesión de muñeca al cirujano. Lesión que le ha impedido volver a operar.

El Parc del Tibidabo ignoró la reclamación de Sanza tras el siniestro, por lo que el médico ha presentado una demanda solicitando cerca de dos millones de euros al consistorio barcelonés, según ha informado El Periódico.

NEGATIVA MUNICIPAL A LA MEDIACIÓN

Sergio Mercé Klein, abogado del cirujano, aportó pruebas al juzgado de Barcelona que está tramitando la demanda que demuestran el mal funcionamiento de la pilona. El pasado mes de octubre, el magistrado propuso una mediación entre las dos partes, pero el Ayuntamiento declinó esta opción ante “la falta total de posibilidades de acuerdo y de llegar a una transacción con el reclamante”, por lo que la causa judicial sigue abierta.

La demanda interpuesta por Sanza llegó después de que el consistorio denegara las pruebas aportadas por este barcelonés, tras alegar que no existía "nexo causal" entre la lesión del cirujano y el funcionamiento del bolardo.

Pilonas retráctiles similares a la que ha causado el accidente en Barcelona / LOMEN
Pilonas retráctiles similares a la que ha causado el accidente en Barcelona / LOMEN

DEFICIENCIAS DE LA PILONA

Por contra, el abogado del demandante sostiene que el accidente se produjo por el mal estado y las deficiencias del dispositivo. Para ello, argumentó que dos días después del siniestro operarios de la compañía que gestiona la pilona la desactivaron “evidenciándose de ello que tenía un funcionamiento del todo irregular". Además, aportó el testimonio de vecinos que denunciaron “la continua existencia de problemas con el funcionamiento” del bolardo y su "inadecuada señalización".

Sanza ha presentado en el juzgado un informe pericial que indica que se trata de un "elemento inseguro para motoristas y ciclistas". Entre los fallos de la pilona enumerados en el texto, se encuentran la "disfunción del lazo inductivo encargado de detectar el paso de vehículos y motocicletas al salir de la calle", la “excesiva distancia” entre bolardos, la "ausencia de fotocélula de seguridad que detecte las motocicletas encima de la pilona", un semáforo que está "incorrectamente" ubicado para las motos y la "ausencia de sensor de seguridad basado en la lectura de fuerza".

Por todo ello, Sanza solicita una indemnización que asciende hasta los 1.955.695 euros, a lo que se añaden los intereses legales.

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