La indignación vecinal con el traslado de la Escola Entença no deja de aumentar. Tras la manifestación del pasado viernes, en la que una treintena de vecinos de l'Eixample exigieron a Ada Colau explicaciones sobre la reubicación del colegio, el Ayuntamiento ha vuelto a actuar a espaldas del vecindario. Y, además, lo ha hecho de forma totalmente chapucera.

El pasado lunes los viandantes que paseaban por las calles Comte Borrell y Buenos Aires han sido testigos de como se han iniciado las obras calificadas por el consistorio en los carteles como "calas de comprobación de servicios en la calzada". Este martes, además, han sido especialmente accidentadas, ya que un error de obra ha provocado la rotura de una tubería que ha finalizado con agua saliendo propulsada hacia la calle.

OPACIDAD MUNICIPAL

Los vecinos critican la opacidad con la que el Ayuntamiento está tratando este tema. Además de ignorar las peticiones de estos, el consistorio está llevando a cabo movimientos a sus espaldas. Buen ejemplo de ello es el inicio de estas obras.

Según ha explicado Chus Llorens, portavoz de la Plataforma d’Afectats Jardí Marcos Redondo a Metrópoli Abierta, los vecinos eran conocedores de las obras por los "carteles colgados" en la calle, pero desconocían "qué tipo de obra era". Este no ha sido el único problema, ya que las fechas indicadas en los rótulos municipales no coinciden con el inicio de las obras. Mientras que el consistorio ha marcado como fecha de inicio el día 31 de mayo, los trabajos se han iniciado este pasado lunes.

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Cartel indicativo de obras, con una fecha distinta al inicio

Al encontrarse con esta incongruencia, los vecinos contactaron con la Guardia Urbana, ya que el número de licencia podría no coincidir, un caso que actualmente se está investigando.

MOVILIDAD

Además de no estar informados por el Ayuntamiento, los vecinos también critican haber sido ignorados por el Consorci d'Educació, ya que según explica Llorens no han recibido "ningún tipo de información sobre los planes urbanísticos de la zona", que podrían llegar a afectar gravemente a la movilidad.

Los técnicos municipales, por su parte, muestran una actitud cómplice con el gobierno de Colau, ya que según asegura la portavoz de la Plataforma d'Afectats Jardí Marcos Redondo, "no interfieren para buscar otras soluciones" ante toda la problemática que la instalación de este centro escolar está provocando y que califican como un "despropósito".

PRINCIPALES CRÍTICAS

Este centro, que sería de carácter provisional y albergaría las líneas de infantil y primaria, ha provocado una auténtica desesperación vecinal. Además de la nula idoneidad del emplazamiento, en los jardines de Marcos Redondo, algunas de las características de la nueva construcción, como la implantación de un muro de cuatro metros que separaría la escuela con el exterior cuentan con el absoluto rechazo de los vecinos.

A esto hay que sumar, como es evidente, la eliminación de un espacio verde como son los jardines en favor del aumento de metros cuadrados de ladrillo en la zona, mientras que la ciudad cuenta con otros emplazamientos donde poder situar el centro.

NUEVA MOVILIZACIÓN

Los vecinos no tienen intención de detener su lucha. Tras la movilización del pasado viernes, el próximo 4 de junio a las 19 horas se llevará a cabo otra manifestación, en la que esta esperan ser escuchados por un Ayuntamiento que, hasta ahora, no ha hecho más que ignorar a estos barceloneses.