La empresa Cementiris de Barcelona desahuciará unas 6.000 sepulturas en los camposantos de la ciudad. La cifra ha sido confirmada por el Ayuntamiento de Barcelona a Metrópoli Abierta. Todos los vaciados de nichos que se están tramitando son por impago. Los dos cementerios más afectados son los de Montjuïc y Collserola. Desde hace unos días, el consistorio está publicando en la Gaseta municipal, boletín oficial, listados de titulares de sepulturas que llevan 20 años sin abonar los derechos de conservación y a los que se apremia a regularizar la situación para evitar declarar que la construcción ha sido abandonada y la empresa recupera la titularidad.

Esta semana, el Ayuntamiento de Barcelona ha publicado dos nuevos listados de titulares de 410 nichos, uno el 22 de junio y otro el 23, que serán vaciados si en 30 días no se produce la regularización del pago. Este medio ya explicó hace unos días la intención de la empresa municipal de hacer lo mismo en otras 1.000 construcciones. Según el departamento de prensa del Ayuntamiento, los desahucios siguen "escrupulosamente" lo establecido por la Ordenanza de Cementiris y el procedimiento administrativo. El volumen total de desahucios que se prepara asciende a los citados 6.000.

PLAN DE INVERSIONES

Tras años de falta de inversiones en mantenimiento en los distintos cementerios de la ciudad, que coincidieron con Jordi Valmaña al frente de la empresa pública, el Ayuntamiento está inmerso en un plan de inversiones para rehabilitar los nueve camposantos de la ciudad. Uno de los que requerirá un mayor presupuesto será el de Montjuïc, en el que en septiembre de 2017 un hundimiento, que se habría podido evitar, acabó con 144 nichos en el suelo con 358 restos de personas fallecidas.

Las obras en el cementerio de Montjuïc obligarán a rehabilitar bloques enteros y se necesitan muchas sepulturas libres para reubicar los restos de los nichos afectados. Este hecho ha obligado a acelerar los trámites de los desahucios (expedientes de caducidad de las sepulturas, en términos oficiales) en todos los cementerios, aunque los más afectados serán los de Montjuïc y Collserola. Además de reubicar sepulturas, el proceso también busca hacer frente a la demanda ordinaria de familias que desean inhumar a sus difuntos. 

VULNERACIÓN DE DOS ARTÍCULOS

La falta de pago de los derechos de conservación vulnera los artículos 69 y 70 de la normativa municipal sobre los camposantos. En la Gaseta, el consistorio informa que los herederos de las personas de los listados o aquellos a los que corresponda la titularidad de la sepultura tienen 30 días improrrogables para regularizar la situación. En caso contrario, la instalación se considerará abandonada y Cementiris recuperará la titularidad

PROCESOS MÁS GARANTISTAS

Fuentes del departamento de prensa del Ayuntamiento informan que una vez los nichos sean vaciados, los restos de las personas fallecidas irán a la fosa común del cementerio, de donde ya no se podrán recuperar. Por eso, antes de desahuciar las tumbas, el Ayuntamiento tiene que hacer todo lo posible para localizar a los herederos de estas personas. En 2017, la síndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, ya advirtió que estos procesos deben tener más garantías para los ciudadanos para evitar que se desahucien sepulturas sin que las familias reciban el pertinente aviso como ha sucedido años atrás.

La petición de la síndica conllevó a finales de 2017 una modificación de la Ordenanza de Cementiris. Así, según figura en los artículos 69 y 70 del citado texto normativo, Cementiris debe utilizar el padrón municipal para intentar localizar a los herederos de los nichos antes de ejecutar el desahucio. La normativa también prevé que los afectados puedan tener 30 días, desde el inicio del expediente de caducidad, para presentar alegaciones, aunque en los documentos publicados ahora en la Gaseta no figura esta posibilidad. En el caso de que las alegaciones no sean estimadas, las familias incluso podrán disponer de otros 15 días para regularizar el pago. Además, y antes del vaciado, Cementiris está obligado a publicar el decreto en dos de los diarios de mayor tirada de Barcelona para su difusión.

UN AÑO MÁS EN LA RECÁMARA

Las sepulturas son "bienes de dominio público" y el Ayuntamiento las puede recuperar si hay un evidente incumplimiento de la ordenanza, recuerdan funcionarios municipales con amplios conocimientos de la materia, como sería el caso. Pero incluso en situaciones como las descritas, con impagos de 20 años, Cementiris prevé en una instrucción interna que, una vez desahuciada, si la sepultura se encuentra en buen estado, los restos de los fallecidos podrán permanecer un año más en el mismo nicho por si algún familiar los reclama, y si la estructura está malas condiciones, los restos se dejarán en un sudario o caja perfectamente identificada durante un año. Esta directriz no está incorporada en la Ordenanza y, por tanto, no es de obligado cumplimiento. En este caso no parece que se vaya a utilizar y los restos, una vez desahuciada la sepultura, irán a la fosa común.

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