Miquel Buch, lo tiene claro: mejora la seguridad en Barcelona. El conseller de Interior ha destacado hoy, antes de la reunión mañana de la Junta de Seguridad en Barcelona, que los indicadores han mejorado en la capital catalana tras dispararse las alarmas en verano, ya que hay más agentes de los Mossos d'Esquadra y los hurtos han bajado un 11%.

En una comparecencia en el Parlament recogida por Europa Press, el político ha resaltado que la ciudad de Barcelona ha sido el "principal destino" de los efectivos de los Mossos de la última promoción, de forma que 384 de ellos se han integrado en la región policial metropolitana de Barcelona, lo que supone el 82% de los nuevos agentes.

JUNTA LOCAL DE SEGURIDAD

Estas cifras se conocen a la víspera de la Junta de Local de Seguridad, en la que se evaluará la aplicación del plan Barcelona Ciudad Segura, que se impulsó en agosto pasado tras el repunte de la delincuencia en la capital catalana en el primer semestre de 2019. Fue en ese momento en el que se dio a conocer las discrepancias entre el conseller y la alcaldesa Ada Colau sobre la falta de efectivos de los Mossos en Barcelona.

Según Buch un 64% de los nuevos efectivos se han desplegado en los cuatro distritos que concentran el 75% de los delitos registrados en la capital catalana: Ciutat Vella, Eixample, Sant Martí y Sants-Montjuic, con el objetivo de reducir los tipos delictivos que más incidencia tienen sobre los ciudadanos, como los hurtos, los robos con violencia en la vía pública y los robos con fuerza en domicilio.

OPTIMISMO

El conseller ha celebrado que los datos de los primeros meses con este plan invitan a un "cierto optimismo" y ha precisado que ello tiene un "mérito especial" ya que se han logrado pese a que el tercer trimestre de este año no ha sido "normal" porque la capital catalana se vio sometida a una "presión muy fuerte de desórdenes públicos" tras las protestas por la condena del Supremo a la cúpula del procés.

Pese a que en el conjunto del año se mantiene un incremento de los delitos en Barcelona, Buch ha subrayado que entre enero y julio el aumento fue del 7,7% mientras que, desde que se aplica el plan -de agosto a diciembre de 2019-, han bajado un 3,5% respecto al mismo periodo del año anterior.

MAYOR PRESENCIA DE MOSSOS

El conseller ha atribuido en parte esta reducción a la mayor presencia de Mossos d'Esquadra y de patrullajes diarios, que han incrementado en un 19,3% desde la aplicación en agosto pasado del plan de seguridad.

Pese a ello, las detenciones han aumentado únicamente en un 6,4% -lejos del incremento del 21,6% de justo antes de que se aplicara el plan-, lo que Buch ha considerado un "buen indicador" ya que acredita que la policía se anticipa al delito porque a más patrullaje hay más prevención y se reduce la criminalidad.

REDUCCIÓN DE HURTOS 

Especialmente importante ha sido, según Buch, la reducción de los hurtos en Barcelona, que han bajado en la capital catalana por encima del conjunto de Barcelona, al lograr un descenso del 11% desde agosto (con 50.109 hechos), especialmente en Ciutat Vella, después de que en el primer semestre subieron un 6,4% (79.604 hechos).

Pese a ello, Buch ha reconocido que no se ha logrado un saldo negativo tan importante en todas las tipologías delictivas, como los robos con violencia e intimidación en el espacio público -que han pasado de un crecimiento del 31% a otro del 19,3%, al tratarse de una tipología que necesita un trabajo a largo plazo- o con los robos en el interior de vehículo -un clásico de los años 80 y 90 que han reaparecido de la mano del consumo de drogas-.

También han subido los daños en Barcelona, según el Buch, debido probablemente a los disturbios con motivo de las protestas por la condena a la cúpula del procés