Vecinos de la plaza de Ferran Casablancas y la calle de Alacant, en el barrio de Sant Gervasi-La Bonanova, están en pie de guerra contra la construcción de un tanatorio en la parroquia Verge de la Pau y en un antigua escuela, cerrada desde hace años, que forma parte del mismo complejo. En decenas de pisos cuelgan pancartas contra la iniciativa: "Tanatori No. Stop especulació", se puede leer en ellas. La movilización vecinal se inició hace más de un año. Metrópoli Abierta ya informó de ello antes de la pandemia.

El citado es uno de los cuatro proyectos de los que se tiene constancia para abrir una funeraria en la ciudad tras la modificación de la Ordenanza de servicios funerarios en 2017: uno de ellos, en Sants, ha acabado en los tribunales; en Sant Andreu, las entidades vecinales ya se han posicionado en contra de una funeraria en las antiguas casernes, y en Nou Barris, Áltima proyecta otro tanatorio, junto a la masía de Can Valent, tras una permuta de terrenos con el Ayuntamiento.

SIN LUZ VERDE POR PARTE DEL ARQUEBISBADO

Detrás de la intención de abrir un tanatorio en la citada iglesia de La Bonanova está el párroco. Según los vecinos contrarios, esta persona ya ha hecho llegar el proyecto al Arzobispado de Barcelona, que es el propietario de los edificios. Fuentes de la Archidiócesis explican que la propuesta todavía se está analizando y aseguran que no se ha tomado ninguna decisión. "No nos ha explicado nada ni hemos visto el proyecto", dice Vicenç Fernández, uno de los representantes vecinales de Tanatori No, que pronto se constituirá como asociación.

Una pancarta contra el tanatorio de La Bonanova / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Una pancarta contra el tanatorio de La Bonanova / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

Los vecinos están en contra de que abra funeraria por numerosas razones. Una de ellas es el tráfico que comportará en la zona, que ya suele estar colapsada a nivel viario. Junto a la iglesia se encuentra la Clínica Sagrada Família y los dispensarios de ésta, dos aparcamientos –uno de B:SM y otro del centro médico– y numerosos colegios, como las Teresianas, indica Fernández. "Abrir un tanatorio implicará más circulación y contaminación", añade.

NO SON NECESARIOS MÁS VELATORIOS

De hecho, los residentes no ven "ni una sola ventaja" en que abra una funeraria junto a la plaza. "Una zona residencial no es el lugar para ubicar un equipamiento funerario". También sostienen que no son necesarios más velatorios dada la cercanía del tanatorio de la Ronda de Dalt y del tanatorio de Sant Gervasi. Y denuncian la bajada de valor que las viviendas pueden tener si finalmente entra en funcionamiento el negocio.

Pese a la poca información que han recibido del sacerdote, los vecinos estiman que el proyecto contempla la puesta en marcha de tres velatorios y de una sala de ceremonias. La reforma implicará un incremento de la edificabilidad y la entrada al tanatorio se situará en la calle de Alacant, donde se encuentra el antiguo patio de la escuela cerrada. Justo delante del viejo centro educativo está la Clínica Sagrada Família, que tiene previsto ampliarse hasta Ganduxer y ocupar un viejo convento, detalla Fernández. En principio, el Arzobispado de Barcelona no quiere vender los edificios y es más partidario de un alquiler, según los vecinos.

Edificio de la parroquia donde se quiere ubicar el tanatorio / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Edificio de la parroquia donde se quiere ubicar el tanatorio / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

DEMANDA DE EQUIPAMIENTOS DE BARRIO

Aunque la parroquia está en La Bonanova, la plaza de Ferran Casablancas se encuentra muy cerca del barrio de Les Tres Torres. El presidente de la asociación de vecinos, Luis Tusell, defiende que el Ayuntamiento haga una oferta de alquiler al Arzobispado para ubicar en el edificio eclesiástico equipamientos municipales. "Tanto La Bonanova como Les Tres Torres padecen un déficit importante de equipamientos", recuerda Tusell. Entre los servicios que demandan ambos barrios figuran una guardería infantil y un centro para personas mayores. Por ahora al distrito no le consta ninguna petición vecinal sobre este tema, afirman fuentes municipales. Tampoco se ha iniciado ninguna tramitación para abrir una funeraria.

Fernández, de Tanatori No, dice que hasta el momento han firmado unos 1.700 vecinos contra la construcción del tanatorio, que afecta a más de 20 inmuebles. La plataforma ya ha hecho llegar su malestar al Arzobispado y hasta ha enviado un carta al Vaticano. En su caso, como ya han hecho los vecinos de Sants, no descartan iniciar un contencioso-administrativo si el Ayuntamiento concede los permisos, que implicarían "un cambio de usos".

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