Los vecinos del Bon Pastor, uno de los siete barrios que integran el distrito de Sant Andreu, han denunciado al Ayuntamiento. Según ha adelantado Crónica Global, lo han hecho por un supuesto delito de apropiación indebida y ante la Fiscalía. 

Más de 150 vecinos de las populares casas baratas de Bon Pastor habrían pagado al consistorio un alquiler que no debían. El Ayuntamiento habría cobrado la renta durante 11 meses a los antiguos residentes que estaban en precario. Este hecho se habría producido durante la tercera fase del proyecto de remodelación, y finalizó cuando la asociación interpuso una reclamación administrativa.

Tal como marca la doctrina del Tribunal Superior de Justicia, durante el periodo en el que entran en precario las viviendas que van a derruir está prohibido cobrar nada a los inquilinos. Haciendo caso omiso la administración del Ayuntamiento habría facturado 300.000 euros.

Según ha recordado el portavoz de la asociación Avis de Barri, Luis Fernández, a Crónica Global, Josep Maria Montaner, exconcejal de Vivienda y presidente del Patronato, aprobó un decreto para eludir el reembolso de las cantidades cobradas de manera irregular, por lo que el consistorio no tendría porque pagar. 

EL AYUNTAMIENTO RESPONDE

El equipo de gobierno de Ada Colau sostiene al medio que se produjo "un error" y que por ello habrían enviado recibos de alquiler de las viviendas antiguas, pero que ya se "habría subsanado". La remodelación del barrio del Bon Pastor comenzó hace más de 15 años y, por fin ahora, se encuentra en la cuarta y última fase que consiste en dotar 32 millones de euros para construir cinco bloques que supondrán 244 nuevas viviendas.