Los disturbios de la última semana en Barcelona han tenido unos efectos desastrosos para el sector del comercio y de la restauración de la capital catalana. La alcaldesa Ada Colau y el primer teniente de alcaldía, Jaume Collboni, han presidido este lunes una reunión con representantes del sector económico de la ciudad, que ha subrayado al ejecutivo municipal la "preocupación" y la "condena por los actos vandálicos" vivida la semana pasada en Barcelona, ha resumido el director general del Gremi de Restauració, Roger Pallarols.

En conversación con Metrópoli Abierta, Pallarols ha cifrado en un 50 o un 60% la caída del consumo en bares y restaurantes en el conjunto de la ciudad desde la publicación de la sentencia del procés, el pasado lunes. Pero en la zona centro, donde se han producido los altercados, Vía Laietana, plaza Urquinaona y otras zonas del Eixample y Ciutat Vella, la situación es mucho peor. "Estos bares y restaurantes es como si llevaran una semana sin trabajar. La situación es de fallida. El descenso de la facturación se cuantifica en millones de euros", ha dicho Pallarols sin concretar cifras.

70 TERRAZAS AFECTADAS

Donde el sector de la restauración sí que tiene datos más específicos es en el número de daños en terrazas. Según Pallarols, 70 veladores de la ciudad han sufrido algún tipo de desperfecto -de mayor o menor grado- por parte de grupos de violentos que utilizaron mesas y sillas u otro tipo de mobiliario en sus enfrentamientos con la policía. Estos daños han supuesto para los restauradores pérdidas por valor de 300.000 euros, ha destacado Pallarols.

El director del Gremi de Restauració, al igual que otros representantes de los sectores económicos, ha trasladado al Ayuntamiento la necesidad de contener a los violentos y ha mostrado su preocupación por el bajo consumo que bares y restaurantes llevan viviendo desde hace tres años. Pallarols también ve la necesidad de poner en marcha un plan ambicioso y sereno para relanzar los sectores estratégicos en Barcelona y reposicionar "el prestigio" de la ciudad a nivel internacional.

BARCELONA OBERTA

Desde la plataforma Barcelona Oberta, que engloba a distintos establecimientos y ejes comerciales de la ciudad, su presidente, Gabriel Jené, ha cifrado la bajada de la facturación esta última semana entre un 30 y un 40%. Jené ha denunciado la parálisis de la actividad comercial de los últimos días y las afectaciones en la movilidad de los disturbios, lo que ha comportado un descenso de las compras. El máximo responsable de Barcelona Oberta ha criticado que el conflicto se haya trasladado a la calle y ha reclamado a los políticos "que retomen el control y el diálogo".

El presidente de ACAVe, que representa a las agencias de viajes, Martí Sarrate, ha rebajado la alarma en el sector turístico. Opina que ahora la situación no es grave, aunque podría llegar a serlo si los actos violentos continuan. "El vandalismo afecta a la economía. Ahora hay preocupación. Si los problemas y los actos violentos persisten, la imagen de la ciudad se puede repercutida", ha apuntado Sarrate.

LAS RESERVAS SE FRENAN

Otro sector que ha expresado su preocupación es el Gremi d'Hotels de Barcelona. Su director general, Manel Casals, ha afirmado a Crónica GlobaL que los hoteles están registrando cancelaciones y un descenso de las reservas​. "Cuando hay conflicto, las reservas siempre se frenan, pero, cuando no lo hay, se suelen recuperar de manera rápida", ha añadido.

Las pérdidas de bares y restaurantes y del sector del comercio se deben sumar a los daños en el espacio público de Barcelona, que Collboni ha cifrado, por ahora, en 2,7 millones de euros. A estos gastos hay que sumar otros dos millones de los desperfectos en el aeropuerto de la ciudad, el pasado lunes, durante la primera jornada de altercados. En seis días de disturbios se han quemado 1.035 contenedores, además de arrancarse decenas de semáforos, papeleras, bancos y vallas.