El Ayuntamiento ha otorgado en la tarde de este martes la Medalla d'Or de la Ciutat a título póstumo al filólogo Pompeu Fabra, fallecido en 1948, a quien se le concedió el galardón en 1938 pero no se le llegó a entregar por la Guerra Civil, la derrota de la República y su exilio en Prada de Conflent (Francia).

El acto de entrega se ha celebrado en el Saló de Cent bajo la presidencia del primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, quien ha explicado que es un acto de reparación y de justicia dado que finalmente se ha entregado la condecoración: "Ha llegado la hora de que la ciudad haga justicia y haga aquello que la dictadura interrumpió", ha afirmado.

81 AÑOS DESPUÉS

Jordi Mir, filólogo experto en la obra de Fabra, descubrió el acuerdo de concesión de la Medalla de 1938, que ha leído durante la ceremonia, y el pasado 3 de mayo el plenario del consistorio barcelonés aprobó una declaración institucional para reconocer a Fabra mediante un acto de entrega a su familia de la Medalla de la Ciutat.

Collboni ha defendido que la entrega es una forma de renovar este reconocimiento "a uno de los máximos exponentes de la cultura científica, racionalista y crítica que emergió en Catalunya y en España a principios del siglo XX".

PARA EL INSTITUT D'ESTUDIS CATALANS

Su nieto, Peio Rahola Fabra, ha sido el encargado de recoger la distinción, y la ha ofrecido al Institut d'Estudis Catalans (IEC): "Todos sabemos que mi abuelo contribuyó a las bases para continuar con el estudio y el refuerzo de la lengua catalana. Consideramos que la Medalla estaría en su sitio si está en el Institut d'Estudis Catalans".

El presidente del IEC, Joandomènec Ros, ha explicado que el acto de entrega honora al consistorio barcelonés "porque ha hecho un ejercicio de justicia histórica", y ha celebrado que la Medalla quede en el IEC, donde ocupará un lugar destacado en el Espai Fabra.