Las multas a los vehículos de movilidad personal (VMP) y ciclos de sharing se han multiplicado por 10 en Barcelona este 2019. El fuerte incremento de las sanciones coincide con la guerra abierta que el Ayuntamiento de Barcelona mantiene con dos empresas, Reby y Bird, que alquilan patinetes eléctricos en la ciudad sin licencia, mientras se está redactando la normativa que regulará el uso de estos vehículos en la ciudad, cuando el resto de 23 empresas que quieren operar en la ciudad ha pactado con el Ayuntamiento no circular hasta que la Ordenanza esté lista, aproximadamente hacia abril.

Hasta septiembre de este año, la Guardia Urbana ha impuesto 11.514 sanciones a vehículos de este tipo que se dedican a una actividad económica, una media de 42 cada día. Para ver que las multas se han disparado en un año basta decir que en todo 2018 se materializaron 1.614 denuncias, cuatro al día. La cifra se ha multiplicado por 10 y afecta, entre otros vehículos, a patinetes eléctricos, segways, ruedas, plataformas y bicitaxis de alquiler.

MÁS DE 6.000 MULTAS POR ESTACIONAR MAL

Según los datos facilitados por el Ayuntamiento de Barcelona a Metrópoli Abierta, 6.166 multas son por estacionar mal, mientras que 5.091 denuncias son por incumplir la Ordenanza de circulación de vehículos y peatones. El número del resto de sanciones son mucho menores. 172 multas son por incumplir elementos de seguridad; 60, por no haber dado la correcta formación e información a los clientes que alquilan los vehículos; 13, por circulación abusiva, y 12, por circular por lugares inadecuados.

En 2018, las sanciones más habituales fueron por infringir la Ordenanza de circulación de vehículos y peatones (983) y estacionar mal (478). El resto de multas hasta las 1.614 totales fueron por circular por donde no correspondía (20), circulación abusiva (14), falta de información y formación a los clientes de los vehículos (nueve) y no disponer de algún elemento de seguridad (ocho).

400 PATINETES REQUISADOS

La regidora de Movilidad, Rosa Alarcón, ha explicado este martes que el Ayuntamiento de Barcelona ha requisado 400 patinetes eléctricos de las dos empresas que operan sin permiso en Barcelona. Los patinetes que se retiran -que en muchas ocasiones los servicios municipales se llevan de los aparcamientos para bicicletas, donde no pueden estacionar, por orden de la Guardia Urbana- no se devuelven. Los vehículos son retirados porque vulneran la normativa del uso intensivo de la vía pública.