El Ayuntamiento de Barcelona gasta cada año 4,6 millones en la limpieza de pintadas. El consistorio ha adjudicado recientemente un contrato por tres años para sacar grafitis de las calles y edificios de Barcelona. La adjudicación, que es para el periodo de 2021 a 2023, es por valor de 13,7 millones [ver aquí].

El borrado de un mural que pedía la libertad de Pablo Hasél en el que aparecía el Rey emérito, Juan Carlos I, junto a la palabra "ladrón" y las disculpas de la alcaldesa Ada Colau y de otros regidores de Barcelona en Comú ha vuelto a abrir el debate sobre la presencia de grafitis en la ciudad y cuando se tienen que sacar o preservar. No todos son iguales, pero tampoco todo vale.

Grafitis del 1-O, en la plaza del Poble Romaní / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Grafitis del 1-O, en la plaza del Poble Romaní de Gràcia / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

92 EMPLEADOS

El nuevo contrato municipal, que entró en vigor el pasado 24 de enero, prevé un incremento del número de personas que se dedicarán a la limpieza de pintadas. De las 72 que había en la anterior adjudicación se pasa a 92. Al menos un 10% de la plantilla será gente que se encuentre en dificultades especiales de inserción laboral o en riesgo de exclusión. Las brigadas trabajarán de lunes a sábado y los domingos habrá cinco equipos operativos.

En términos generales, la normativa municipal es muy clara sobre las pintadas. El artículo 20 de la Ordenanza de convivencia, aprobada a finales de 2005 con Joan Clos de alcalde, establece la prohibición de hacer pintadas y grafitis en todo el espacio público, así como en el mobiliario urbano, vehículos del transporte público, equipamientos y edificios públicos o privados.

EXCEPCIONES

Sin embargo, la normativa establece excepciones. Sí que se permiten los murales artísticos con la autorización del propietario o del Ayuntamiento en espacios habilitados para ello. Cuando el grafiti se quiera hacer en un bien privado "que se encuentre de forma visible o permanente en la vía pública será necesaria, también, la autorización expresa del Ayuntamiento".

Durante los nueve primeros meses de 2020, el Ayuntamiento ha limpiado cerca de 200.000 metros cuadrados de grafitis, concretamente 184.830,14. En 2019, durante todo el año, fueron 394.471,18 metros cuadrados. Ciutat Vella, con más de 40.000 metros cuadrados de pintadas eliminados, es el distrito en el que se cometen más pintadas no autorizadas

Grafitis en el Turó de la Rovira en 2018 / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Grafitis en el Turó de la Rovira en 2018 / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

Durante el primer estado de alarma, desde mediados de marzo a mediados de mayo, las brigadas de limpieza no actuaron. Según el Ayuntamiento, de enero a septiembre de 2020, los operarios municipales han hecho 88.938 actuaciones. En 2019, a lo largo de todo el año, subieron a 164.662. A pesar de los esfuerzos municipales, la ciudad está llena de grafitis. La plaza del Poble Romaní de Gràcia y los búnkeres del Turó de la Rovira son dos ejemplos de zonas con pintadas masivas.

LA PRIORIDAD, LIMPIAR LAS PINTADAS Y AMENAZAS

Ni las intervenciones municipales ni el presupuesto del consistorio incluyen la limpieza de las pintadas en los operadores de transporte, como TMB, que funcionan aparte. El Ayuntamiento actúa de forma prioritaria cuando se detectan pintadas o grafitis con amenazas e insultos racistas, homófobos o fascistas, entre otros supuestos.

La Ordenanza de convivencia -conocida popularmente como Ordenanza de civismo- prevé un régimen de sanciones por hacer pintadas. Las multas oscilan entre los 120 y los 3.000 euros en función del nivel de la infracción: leve, grave (cuando las pintadas afectan a los elementos de transporte o señales viarias, entre otros) o muy grave (por ejemplo, los grafitis en monumentos o edificios catalogados).

Muro en el que se borró el mural con la imagen del Rey emérito / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Muro en el que se borró el mural con la imagen del Rey emérito / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

Según el Ayuntamiento, en 2019 la Guardia Urbana interpuso 270 denuncias, mientras que el año pasado -hasta septiembre- fueron 197. En algunos casos, la actividad de los grafiteros ha acabado con penas de cárcel tras una sentencia judicial. Las pintadas vandálicas son especialmente preocupantes en los operadores ferroviarios. En tres años, los daños en Renfe y TMB ascienden a 22 millones de euros.

ACTIVIDAD DELICTIVA ORGANIZADA

El pasado noviembre, los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional arrestaron a 99 grafiteros ferroviarios, 48 de ellos en Cataluña. En un comunicado, la policía autonómica se refirió a los grupo de personas que entran en las infraestructuras ferroviarias para pintar como "una actividad delictiva organizada".

Tuit de Eloi Badia sobre el mural borrado en el Poble-sec / TWITTER

El mural con la imagen del Rey emérito se hizo, según el Ayuntamiento, en un espacio habilitado para ello -dentro del parque de les Tres Xemeneies- y ahora atribuyen la limpieza a un error. En una entrevista en betevé, el concejal de Sants-Montjuïc Marc Serra ha negado que la orden la diera el teniente de alcaldía de Seguridad y Prevención Albert Batlle, aunque en un primer momento el edil Eloi Badia dijo que los operarios actuaron a petición de la Guardia Urbana. Para Serra, el mural borrado era artístico y estaba amparado por la libertad de expresión.

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